México, referente internacional en economía circular del pet
La planta más grande del mundo de procesamiento de este plástico en grado alimenticio se encuentra en la capital mexiquense
La planta más grande del mundo de procesamiento de este plástico en grado alimenticio se encuentra en la capital mexiquense

Elizabeth Ríos
México es el país líder en reciclaje de pet de grado alimenticio, con un 67 por ciento de reciclaje. En Toluca, Estado de México, alrededor de 5 mil 500 millones de botellas pet son recicladas cada año con el propósito de impulsar la economía circular y minimizar al máximo la contaminación ambiental.
Con un procesamiento de 350 mil botellas por hora, PetStar permite que la mayor parte de botellas de plástico que circulan en el mercado vuelvan a convertirse en botellas luego de ser tiradas en el contenedor de basura.
Pero para que este mega procesamiendo de reciclado de botellas de pet grado alimenticio sea posible, se requiere inicialmente la conciencia ciudadana sobre la importancia de separar este plástico del resto de los residuos sólidos, labor impulsada por Ecoce, que además de facilitar el acopio sensibiliza a la población sobre el adecuado manejo de residuos de envases y empaques para su posterior aprovechamiento.
Luego de terminarte el agua embotellada que te compraste en la tiendita de la esquina, la botella de plástico termina en el bote de la basura. Ya sea a través de los camiones recolectores o por la vía de los pepenadores, ese plástico llega a alguno de los diversos centros de acopio que existen en todo el país.
En este sitio las botellas son compactadas en pacas de 300 kilogramos que contienen entre 12 y 15 mil botellas de plástico, para su posterior transporte en plataformas capaces de trasladar alrededor de 46 pacas, a un centro de reciclado de pet.

En el caso de la mega recicladora de pet grado alimenticio ubicada en el Parque Industrial San Cayetano, al norte de la capital mexiquense, estas pacas son desarticuladas para iniciar el procesamiento del pet que, tras un proceso de días, terminan volviendo a ser botellas de plástico nuevas que muy probablemente encontrarás en un supermercado con agua y refresco, principalmente.