Miles toman ceniza en Edomex entre operativos, reaperturas y llamado a frenar la violencia
Amecameca reabrió el acceso al Cerro del Sacromonte tras su cierre por riesgo; en Atlacomulco hubo filas y vigilancia especial, mientras que en Toluca la Iglesia pidió “ayunar de violencia” durante los 40 días de Cuaresma.
Rodrigo Miranda, Lendaly Elizalde / El Sol De Toluca y Michelle Sánchez
Reapertura del Sacromonte en Amecameca
En Amecameca, fieles de la región de los Volcanes comenzaron a subir desde temprana hora el Cerro del Sacromonte, uno de los santuarios más emblemáticos de la zona, luego de que el año pasado se restringiera el acceso por riesgos derivados de un deslizamiento de tierra.
Autoridades municipales desplegaron un operativo de seguridad con apoyo de la policía local, la Secretaría de Seguridad estatal y el Grupo de Rescate Agreste San Rafael, para resguardar el ascenso de visitantes locales y foráneos.
Este año, además de la reapertura, se construyó una barda perimetral en la zona afectada para reforzar la seguridad del sitio.
Alta afluencia en el norte del estado
En municipios del norte mexiquense como Atlacomulco, Ixtlahuaca, Acambay y Temascalcingo, se registró intensa movilización en parroquias y capillas desde las primeras horas del día.
En Atlacomulco, filas de familias, adultos mayores y jóvenes se extendieron por banquetas y vialidades cercanas, lo que obligó a autoridades municipales a implementar operativos de vigilancia y control vial para facilitar el acceso y prevenir incidentes.
La jornada transcurrió sin reportes mayores, mientras comerciantes de las zonas aledañas señalaron un incremento en ventas y flujo peatonal.
“Ayunar de violencia”, el mensaje en Toluca
En Toluca, cientos de fieles acudieron a templos como la Catedral, Santa Veracruz, El Sagrario y Santa María de Guadalupe para recibir la ceniza durante todo el día, con mayor afluencia por la tarde.
Previo a la misa del mediodía en la Catedral, el obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Toluca, monseñor Maximino Martínez Miranda, explicó que los 40 días de Cuaresma representan un tiempo de preparación espiritual rumbo a la Pascua y de examen de conciencia.
También llamó a abstenerse de bebidas alcohólicas o refrescos y, especialmente, a “ayunar de violencia, guerras y todo aquello que hace daño a los demás”.































