Ocuilan enfrenta crisis por incendios forestales durante Semana Santa
El presidente del Ayuntamiento Indígena Tlahuica de Atzingo, Eduardo González Gómez, explicó que los incendios coinciden con el aumento de peregrinos que cruzan la región rumbo a Chalma
Ximena García
La temporada de incendios forestales en Ocuilan alcanzó niveles críticos durante la Semana Santa por la actividad de talamontes y peregrinos.
En solo dos semanas, el Ayuntamiento Indígena Tlahuica de Atzingo contabilizó al menos nueve siniestros, varios de ellos en zonas protegidas del Bosque de Agua, donde el fuego consumió decenas de hectáreas en áreas de difícil acceso.
Fuego en zonas de alto valor ecológico
El presidente del Ayuntamiento Indígena Tlahuica de Atzingo, Eduardo González Gómez, explicó que los incendios coinciden con el aumento de peregrinos que cruzan la región rumbo a Chalma.
En muchos casos, afirmó, los propios caminantes provocan las quemas sin darse cuenta ‘Fuman, prenden fogatas y no las apagan bien. Eso basta para que el fuego comience y se salga de control’, señaló.
Recursos limitados, voluntarios clave
Aunque los incendios actuales se encuentran controlados, el gobierno indígena advierte que la capacidad institucional es insuficiente.
Las brigadas de Probosque y otras dependencias estatales cuentan con entre 10 y 15 elementos, lo cual resulta limitado frente a siniestros de gran magnitud.
La colaboración de voluntarios, dijo, ha sido clave para evitar mayores pérdidas.
‘La participación de las comunidades es lo que permite frenar el fuego más rápido. Si dependiéramos solo de las brigadas, los daños serían mucho mayores’.
Reforestación escasa y presión sobre el suelo
Además de las causas relacionadas con la peregrinación, el Ayuntamiento Indígena ha identificado incendios en zonas con actividad de tala, lo que plantea la posibilidad de quemas intencionales.
Aunque no existe una denuncia formal, la recurrencia de estos casos genera preocupación.
Riesgos ambientales y llamado a la protección
El impacto ambiental se agrava por el debilitamiento de los árboles que sobreviven al fuego, ya que quedan vulnerables ante plagas, mientras que las consecuencias a largo plazo comprometen la captación de agua.
González Gómez advirtió que si se continúa permitiendo la destrucción del bosque, el desabasto será inevitable.
Aunque la intensidad de los incendios tiende a disminuir después de Semana Santa, la temporada crítica aún no termina.
Es por ello que el Ayuntamiento Indígena pidió a la población evitar fogatas, no tirar colillas y respetar las zonas quemadas. De no hacerlo, afirmó el presidente Eduardo González, el daño será irreversible.






























