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Localviernes, 25 de julio de 2025

Operativo Liberación: Resistencia y protestas en la entrega de bienes incautados

60 cerdos fueron sustraídos de un inmueble asegurado en Tejupilco; la gente teme represalias del crimen

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Ximena García

La jornada se desarrolló en los municipios de Tejupilco, Sultepec y Texcaltitlán con la intervención de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM), la Secretaría del Bienestar y fuerzas federales que resguardaron la movilización.

La disposición anticipada, autorizada por jueces de control, es un mecanismo que permite destinar de inmediato productos perecederos y materiales asegurados a un uso social, sin esperar la conclusión de los procesos judiciales.

Se trata de una medida inédita en el Estado de México y el país que busca devolver a la población lo que le fue arrebatado por redes de extorsión y acaparamiento de mercados, desmanteladas durante el Operativo Liberación.

Mientras los materiales de construcción se canalizarán a obras sociales a partir de la próxima semana, los alimentos fueron destinados a las comunidades donde operaban los negocios vinculados al control criminal.

Tejupilco, el calor y la prisa por el pollo

En Tejupilco, el día inició con filas de personas bajo un sol abrasador frente al rastro de pollos Maxipollo, asegurado el lunes.

La instrucción oficial fue entregar un pollo vivo por persona, aunque la realidad se impuso y varias familias lograron salir con hasta tres ejemplares.

Afuera, las conversaciones giraban en torno al precio de la carne, la dificultad de comprar algo más que retazo y el asombro de recibir aves completas.

Hace años que no comíamos pechuga, solo retazo que venden en 150 pesos el kilo. Ahora al menos tenemos para un caldo como se debe’, comentó una mujer que salió del lugar con dos aves colgando de sus manos.

Dentro de la granja, la imagen era caótica. Mientras algunos empleados del gobierno cargaban pollos, la bodega evidenciaba la muerte de al menos cincuenta animales que no resistieron al hacinamiento ni las pisadas.

No todo lo incautado pudo ser entregado

Un total de 60 cerdos asegurados en el rastro Pollo Lodo Prieto desaparecieron antes de la diligencia.

Los sellos de la FGJEM no mostraban alteraciones, no había indicios de ingreso forzado y ningún vecino dijo haber visto movimientos sospechosos en los días previos. En el sitio solo quedaba el hedor de las pocilgas vacías.

Ante ello, la Fiscalía abrió una carpeta de investigación por el robo, pero la sensación general fue de desconcierto e incredulidad.

Sultepec, la protesta frente a la carnicería El Gallito

Con cartulinas improvisadas exigieron la liberación del comerciante y se negaron a permitir el reparto de los cárnicos que se resguardaban en el inmueble.

Si bien permitieron el retiro inicial de los sellos, la FGJEM decidió no donar la carne para que no se saliera de control la situación, esto pese al operativo de custodia implementado por la Guardia Nacional, la Marina y la Secretaría de la Defensa Nacional.

La protesta escaló con gritos e insultos incluso a los reporteros que cubrían la jornada. Los manifestantes acusaban que los señalamientos contra Antonio N. eran falsos y reclamaban un trato injusto hacia un proveedor que, dijeron, ‘es inocente y solía incluso regalar carne’.

Vecinos y comerciantes aseguraron que los productos de ese negocio eran lo mejor de la región y que su cierre ha afectado incluso a taquerías y pequeños expendios de alimentos.

‘Esto nos está pegando a todos, no solo a él. Ahora ni sabemos de dónde vamos a surtirnos’ comentó un comerciante mientras observaba el despliegue de las fuerzas de seguridad.

Texcaltitlán, entre borregos, reclamos y miedo

En Texcaltitlán la jornada también estuvo marcada por episodios tensos. En la Báscula Don Celes se entregaron cincuenta borregos, mientras decenas de personas hacían fila para llevarse uno de los animales.

En medio del predio, René y Blanca, aseguraron que rentaban el lugar y reclamaron entre lágrimas que los borregos eran de su propiedad y que representaban una inversión de 175 mil pesos hecha durante dos años de trabajo.

‘Le pedimos a la gobernadora que intervenga, está bien que la Fiscalía haga sus investigaciones, pero que sean contra los que deben algo, esto solo es producto de nuestro esfuerzo, de nuestras lágrimas y sacrificios, de comer frijoles’.

Pero la actividad no se frenó pese a que no existe carpeta de investigación en su contra, pues no son señalados por actividades ilícitas.

Además, aunque estaba la instrucción de entregar un ejemplar por persona, hubo quienes pagaron a otros para obtener más animales.

En tanto, algunas familias confesaron su temor de aceptar la ayuda, ya que -afirmaron- persisten amenazas del crimen organizado en la región.

Un par de kilómetros más adelante, en la Granja de Pollo Avícola San Miguel la historia fue distinta. Ahí la diligencia tampoco pudo iniciar, pues un grupo de pobladores se plantó frente al inmueble en rechazo a la intervención de las autoridades.

Bastión criminal y temor social

Estas reacciones no pueden entenderse sin considerar el contexto de la región. El sur mexiquense, particularmente municipios como Tejupilco, Sultepec y Texcaltitlán, es considerado un bastión de La Familia Michoacana.

Este grupo delictivo mantiene una influencia que va más allá de las actividades ilícitas, ejerciendo control social y económico sobre la población.

Durante el Operativo Liberación se detectaron prácticas de acaparamiento y control de mercados que incluían el cobro de cuotas a comerciantes y la fijación de precios de productos básicos.

De acuerdo con información de la FGJEM, en el mercado de la construcción, por ejemplo, se documentaron incrementos de hasta 122% en el block, 71% en arena y grava, y 77% en clavos, además de sobreprecios en el cemento y el mortero.

En productos básicos como pollo, res y cerdo, el esquema generaba incrementos de hasta 372%, lo que afecta a familias enteras de municipios rurales.

Las autoridades afirman que los inmuebles asegurados eran parte de estas redes de extorsión y que su cierre busca no solo un impacto judicial, sino también simbólico frente al poder criminal.

Entre el apoyo social y el miedo

La jornada cerró con un balance desigual. En tres de los cinco puntos programados se registraron incidentes que impidieron el cumplimiento total de la entrega.

En Tejupilco se repartieron pollos, aunque no los cerdos que habían sido robados. En Sultepec la oposición social impidió entregar los cárnicos de la carnicería El Gallito y derivó en agresiones a medios de comunicación.

En Texcaltitlán se entregaron borregos, pero persisten inconformidades y dudas sobre la propiedad de algunos animales, mientras que en la Granja Avícola San Miguel la intervención fue bloqueada por completo.

Contrario a lo ocurrido en Ixtapan de la Sal, donde la entrega de mercancías aseguradas se dio sin contratiempos un día antes, en estos municipios la resistencia social, el miedo a represalias y la inconformidad con la clausura de negocios marcaron la pauta.

A pesar de la presencia de elementos de la Guardia Nacional, la Secretaría de Marina y la policía estatal, la disposición anticipada evidenció que el sur mexiquense sigue bajo una sombra de violencia y control criminal.

‘Del narco no se habla porque aquí sigue’, comentó un habitante al cargar un borrego en su camioneta.

La jornada de disposición anticipada concluyó con el restablecimiento de los sellos de aseguramiento en cada uno de los inmuebles intervenidos, pero también con la certeza de que la fractura social y el temor permanecen intactos, incluso en medio de una acción que buscaba resarcir el daño a la población.

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