Parque Alameda 2000 en Toluca, en abandono pese a ser protegido
En plena temporada vacacional de verano 2025, el Parque Alameda 2000 en Toluca luce descuidado: árboles derribados, basura, cuerpos de agua contaminados e inseguridad. Habitantes denuncian la falta de vigilancia y avances en el proyecto de rescate ecológico anunciado por el gobierno municipal.
Sandra Hernández
Aunque se trata de un área natural protegida y recreativa, el Parque Alameda 2000 en Toluca presenta malas condiciones en plena temporada vacacional de verano 2025. Se observan árboles derribados desde hace semanas por plagas, basura acumulada, infraestructura grafiteada, inseguridad y cuerpos de agua contaminados que albergan diversas especies de patos.
Poca afluencia y descuido generalizado
Durante un recorrido realizado por El Sol de Toluca, se constató que el pasto está muy crecido y la afluencia de visitantes es baja. En mejores condiciones, este espacio podría ser un punto de encuentro atractivo no solo para las colonias cercanas, sino también para habitantes de municipios como Zinacantepec, Lerma, Metepec y Ocoyoacac.
Además, se identificaron tramos de la cerca perimetral cortados, lo que permite el ingreso sin control a cualquier hora, pese a que el parque cuenta con un acceso principal.
Proyecto de rescate hídrico sin avances visibles
Cabe recordar que en febrero pasado, el presidente municipal Ricardo Moreno Bastida presentó el Proyecto de Sustentabilidad Hídrica del Parque Alameda 2000, que contemplaba la intervención de 87 hectáreas para su rescate ecológico.
‘Se trata de alimentar los tres cuerpos de agua con agua residual tratada para mantenerlos llenos, así como crear en los humedales espacios para la conservación de la fauna’, dijo entonces el edil.
No obstante, visitantes frecuentes como Israel Ramírez aseguran que no han notado avances:
‘Observamos los árboles talados por plagas tirados en el suelo, lo cual da un mal aspecto al lugar, igual que el pasto tan crecido’, señaló.
Inseguridad y riesgos para la fauna
Los visitantes también señalan problemas de seguridad:
‘Creo que hace falta mayor vigilancia, porque nos enteramos seguido de cristalazos o robos de autos. Aunque se denuncien, los propietarios rara vez recuperan sus vehículos’, comentó Ramírez.
Por su parte, Martha Venegas, vecina de la zona, expresó su preocupación por el impacto humano en la fauna:
‘Es común ver a personas alimentando a los patos sin que nadie lo regule, y algunos fines de semana incluso entran a nadar en las lagunas. El agua parece sucia y hay especies que podrían verse afectadas’.






























