Policía de Alta Montaña auxilia a turistas extranjeros en el Izta-Popo
Uno de los visitantes presentó síntomas compatibles con mal de montaña en la zona de La Joya y fue apoyado para descender de manera segura hasta Paso de Cortés
Uno de los visitantes presentó síntomas compatibles con mal de montaña en la zona de La Joya y fue apoyado para descender de manera segura hasta Paso de Cortés

Ximena García
Dos turistas estadounidenses que recorrían el Parque Nacional Iztaccíhuatl-Popocatépetl recibieron apoyo de elementos estatales de Alta Montaña luego de que uno de ellos presentó malestar físico cuando se encontraban en la zona conocida como La Joya, uno de los accesos más utilizados para ascender al volcán Iztaccíhuatl.
La alerta fue canalizada por el Centro de Comando y Control de Amecameca, desde donde se informó que un visitante manifestaba síntomas compatibles con mal de montaña, padecimiento asociado a la exposición a grandes altitudes y a la disminución de oxígeno.
Tras el reporte, integrantes del agrupamiento de Alta Montaña y Agreste Valle de México, adscritos a la Secretaría de Seguridad del Estado de México, se trasladaron al punto señalado para ubicar a los excursionistas y realizar una valoración preventiva.
De acuerdo con la información oficial, el turista presentó malestar gastrointestinal que derivó en vómito, deshidratación y debilidad física.
Luego de la revisión inicial, el propio visitante solicitó apoyo para descender, sin requerir traslado hospitalario.
Los rescatistas acompañaron a ambos turistas hasta Paso de Cortés, donde se reunieron con un acompañante que asumió la responsabilidad de su integridad. La intervención concluyó sin que fuera necesario movilizar servicios médicos adicionales.
Autoridades estatales reiteraron que el mal de montaña puede manifestarse con dolor de cabeza, náuseas, mareo, fatiga, vómito o dificultad para respirar, especialmente en personas que ascienden de manera rápida o sin periodo de adaptación.
En ese sentido, recomendaron mantener hidratación constante antes y durante el recorrido, consumir alimentos ligeros, evitar comidas irritantes y ascender de forma gradual para permitir que el organismo se adapte a la altitud.
También subrayaron la importancia de portar vestimenta adecuada ante cambios bruscos de temperatura y condiciones propias del terreno.
Es de destacar que el Parque Nacional Iztaccíhuatl-Popocatépetl recibe cada fin de semana un promedio de 12 mil visitantes nacionales y extranjeros, por lo que cuerpos especializados mantienen vigilancia permanente en los principales accesos y rutas de ascenso.