Precios siguen sin estabilizarse en Ixtlahuaca tras operativo Liberación
A un mes de las acciones de la Fiscalía mexiquense contra narcoimpuestos, el miedo y el sobrecosto, persisten
Ximena García
En Ixtlahuaca, municipio donde autoridades federales y estatales aseguraron dos casas de materiales como parte del Operativo Liberación, los precios de productos de la construcción y alimentos básicos aún no muestran signos de estabilización.
Comparativos con referencia de Toluca
Lo mismo ocurre con el cemento, que en su presentación plus se ofrece en 5 mil 250 pesos frente a los 4 mil 730 de referencia.
Otros insumos básicos para obra negra, como la grava y la arena, se cotizan en 2 mil 700 pesos por camión, apenas unos pesos arriba del indicador estatal, aunque la arena azul alcanza los 3 mil 300 pesos.
En el caso del block, el costo llega a 8 mil 750 pesos por medio millar, prácticamente el doble de lo que se registra en Toluca.
El alambrón y el alambre recocido duplican su precio al ubicarse en 35 y 38 pesos por kilo respectivamente, cuando la referencia es de 18 y 21 pesos.
Productos cotidianos también encarecidos
Los clavos de cuatro y de dos y media pulgadas se venden en 900 pesos por cada 20 kilos, mientras que el referente no supera los 620 pesos.
Este comportamiento evidencia que, pese a la intervención de fuerzas de seguridad en la zona, el fenómeno de los sobreprecios asociados a la extorsión y al control de cadenas de distribución sigue presente.
El alza también se refleja en productos de consumo cotidiano. El pollo entero se vende en promedio en 75 pesos por kilo, mientras que la pechuga alcanza los 120 pesos, luego de que semanas atrás llegó a costar 150.
Comerciantes de la zona advirtieron que existe la posibilidad de que los precios repunten nuevamente, pues las condiciones de suministro no se han normalizado del todo.
‘Todo sigue caro, no vemos que los precios bajen ni en los materiales ni en la comida. Uno viene con la idea de que ya iba a costar menos, pero al final es lo mismo’, relató un vecino entrevistado en Ixtlahuaca.
Persisten miedo y extorsión
Además de los altos costos, en la región persiste la sensación de inseguridad, pues los vecinos reconocen desde el anonimato que solo se suspendieron dos ferreterías, pero en otros giros, la red sigue intacta.
‘Aquí la gente tiene miedo de hablar porque todos saben quiénes cobran y a quienes les cobran, por eso, aunque hay patrullas, no sentimos que la cosa cambie’.
En días recientes, el propio secretario general de Gobierno, Horacio Duarte Olivares, reconoció que el despliegue de seguridad aún es insuficiente para lograr la estabilización de precios en las regiones afectadas.
Uno de esos sectores es el transporte público. En la región de Ixtlahuaca y -en el norte en general-, taxistas han denunciado el cobro de una cuota de 500 pesos mensuales como condición para poder operar.
Las investigaciones señalan que detrás de estos esquemas se encuentra la organización criminal conocida como La Familia Michoacana, cuya presencia ha sido documentada en distintos municipios de la zona.
Modelo de comparación
El modelo de comparación de precios utilizado por esta casa editorial es el mismo que aplicó la Fiscalía General de Justicia del Estado de México para determinar los municipios donde existía un sobreprecio injustificado y abrir investigaciones.
El despliegue, en el que participan la Secretaría de la Defensa Nacional, la Guardia Nacional, la Secretaría de Seguridad del Estado de México y la propia Fiscalía, busca frenar el cobro de narcoimpuestos en la región.
Sin embargo, los datos recabados en Ixtlahuaca muestran que el impacto aún no es visible para consumidores y constructores locales, quienes enfrentan precios inflados y un clima de miedo en sus comunidades.
































