elsoldetoluca
Localdomingo, 27 de febrero de 2022

Prevalece el oficio de la obsidiana en Teotihuacán

La familia Hernández desde hace más de 45 años se han dedicado a la artesanía, pero en los últimos 10 la actividad se ha desplomado por la falta de apoyos y bajas ventas

Orlando Salinas / El Sol de Toluca

“Aquí llevamos trabajando más de 45 años la artesanía, lo que es la obsidiana, cuarzos, minerales, es un negocio familiar, mis hijos también nos ayudan para conservar el arte de la obsidiana”

El artesano detalló que la obsidiana la compran en piedra en bruto, dependiendo de la pieza que se va a realizar es el corte que se hace.

Cabe señalar que Agapito es integrante de la Unión de Artesanos Auténticos del Valle de Teotihuacán, ha realizado piezas que algunas están expuestas en el Museo de Arte Popular como un cráneo, un espejo de obsidiana entre otros.

“Hemos hecho piezas que están en el Museo de Arte Popular ahí hay una Vasija del Mono, un cráneo y un espejo de obsidiana y hemos hecho pedidos especiales para algunos personajes de México”, dijo.

Sin embargo, denunció que, ante la proliferación de piezas falsas y la falta de espacios para vender sus productos, tuvo que instalar una mesa afuera de su casa y con el apoyo de algunos guías quienes les llevan turistas, se han mantenido.

Además de que han tenido que malbaratar sus productos hasta en un 50 por ciento menos.

Una vasija del changuito, que se elabora en casi dos semanas, con un costo de casi mil 500 pesos, es vendida por 2 mil 500 pesos a las grandes tiendas de la zona arqueológica, mientras éstas en sus aparadores las comercializan por 7 mil u 8 mil pesos.

A un costo igual se produce el dios del fuego, elaborado de obsidiana. Una pulsera del mismo material, que las grandes tiendas compran al productor en 80 pesos, la venden en 450 pesos.

La pareja quienes durante décadas prevalecen el oficio de la obsidiana, explicaron que en la zona de Teotihuacan hay cinco variedades de obsidiana en color negro, dorado, café o marrón, plateado y arcoíris.

Aseguró que de unos 500 locales donde se elaboraban artesanías que existían hace una década en los municipios de Teotihuacán y San Martín de las Pirámides, sólo subsisten 200, que funcionan a 30 por ciento de su capacidad.

Ante ello la familia Hernández Herrera, decidieron agrandar sus ingresos y acudieron a cursos de cómo hacer productos derivados del Xoconostle y del nopal.

“Al ver que las ventas comenzaron a bajar nos metimos a unos cursos de productos de Xoconostle y del nopal y comenzamos a vender licor de Xoconostle, en bolsa, dulces de xoconostle, mermelada y gomitas de xoconostle”, explicó.

Hernández Nieto dijo que gracias a que los guías los apoyan con recorridos de turistas, han logrado exportar algunos de sus productos.

Por el momento la familia Hernández se encuentra trabajando en una piedra de obsidiana de aproximadamente 50 centímetros de diámetro, en la que están tallando algunas imágenes prehispánicas.

El taller se encuentra ubicado sobre la calle El Reloj, en el poblado San Francisco Mazapa a un costado de la zona Arqueológica de las Pirámides de Teotihuacán.

Por último, pidieron a las autoridades su apoyo para que los talleres de la zona Arqueológica de las Pirámides de Teotihuacán no desaparezcan y prevalezca este tradicional oficio.

NOTAS RELACIONADAS

Más Noticias