Restablecen tratamientos de hemodiálisis en hospitales del Edomex tras protestas
IMSS-Bienestar informó la normalización de tratamientos luego de la suspensión reportada la semana pasada, pacientes que requerían atención urgente fueron trasladados a un hospital privado mientras se regularizaba el servicio.
Rodrigo Miranda
La semana pasada, un grupo de pacientes se concentró a las afueras del hospital y posteriormente acudió a la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México y al Palacio de Gobierno estatal para solicitar intervención, al denunciar la interrupción del servicio en diversos nosocomios.
De acuerdo con los inconformes, la suspensión se habría originado presuntamente por falta de pago a la empresa encargada de realizar los tratamientos.
Horacio Valdés, coordinador de la organización ciudadana Unidos Transformando y representante de pacientes que reciben atención en el Centro Médico, informó que desde este fin de semana comenzaron a reanudarse las sesiones de hemodiálisis.
Detalló que personal de IMSS-Bienestar en el Estado de México se comunicó con los afectados para notificar que a partir del domingo el servicio se normalizaría.
Asimismo, indicó que al menos cuatro pacientes que requerían atención urgente fueron trasladados a un hospital privado en la Ciudad de México para recibir su tratamiento, mientras se regularizaba el abasto de insumos en las unidades públicas.
Posteriormente, agregó, se informó que los materiales necesarios ya habían sido surtidos en hospitales mexiquenses y que los pacientes podrían retomar sus terapias en sus clínicas correspondientes.
Valdés confirmó que desde este lunes el servicio quedó restablecido en los hospitales donde se había reportado la suspensión. Además, señaló que tras una mesa de trabajo realizada el viernes, representantes del IMSS-Bienestar se comprometieron a atender cualquier inquietud de los pacientes para evitar futuras afectaciones.
Finalmente, a nombre de los pacientes, agradeció la respuesta institucional y subrayó que un solo día sin tratamiento representa un riesgo grave para la salud de las personas con enfermedad renal.





























