Localviernes, 13 de marzo de 2026
Retoman obra del puente La Mexiquense en Tecámac tras más de una década detenida
Alan Jimenez
La obra contempla un puente de 523 metros que formará parte de un corredor de 14.5 kilómetros entre Periférico Norte y la zona del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles, la infraestructura forma parte de una estrategia más amplia para mejorar la movilidad en municipios como Ecatepec, Tecámac, Coacalco y Tultitlán.

En la zona nororiente del Estado de México se sigue moviendo el tablero de la conectividad. Ahora, una de las apuestas más relevantes para mejorar el acceso al Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) es el puente vehicular “La Mexiquense”, en Tecámac, una obra que busca enlazar Periférico Norte con la terminal aérea y dar una nueva salida a miles de automovilistas que todos los días cruzan esta región. De acuerdo con información difundida por la Junta de Caminos del Estado de México, el proyecto fue retomado como parte del plan estatal “2026, El Año de las Obras en Edomex”, luego de haber permanecido suspendido durante más de una década.
La obra no llega sola ni como proyecto aislado. En los hechos, se perfila como una pieza más del rompecabezas de movilidad que se intenta armar en una de las zonas con mayor presión urbana del estado. Según lo dado a conocer por autoridades estatales, el puente tendrá 523 metros de longitud y forma parte de una intervención vial más amplia de 14.5 kilómetros entre la Vialidad Mexiquense y Perinorte. Su trazo permitirá conectar desde Periférico Norte, a la altura de Perinorte, con un corredor que cruza por Tultitlán, Coacalco, Ecatepec, Tecámac y Tonanitla, hasta llegar a la zona del AIFA.
Dicho de otro modo: se busca abrir una ruta más directa para quienes salen del Valle de México rumbo al aeropuerto, pero también para quienes se desplazan cotidianamente entre municipios donde el tráfico es más pesado, los cuellos de botella y los tiempos largos de traslado ya forman parte de la rutina. Ahí está uno de los puntos más relevantes de esta obra: no sólo se vende como acceso al AIFA, sino como una vía que podría impactar la movilidad regional de millones de personas. Las estimaciones difundidas señalan que el beneficio alcanzaría a más de 10 millones de habitantes.
Otro elemento que ha llamado la atención es que será una alternativa libre de peaje para acceder al aeropuerto. En una zona donde buena parte de las opciones rápidas suelen implicar desembolsar más dinero, el anuncio no es menor. Para usuarios frecuentes, transportistas, trabajadores aeroportuarios y habitantes de municipios cercanos, contar con una ruta sin cobro podría representar un respiro económico, además de una opción más para esquivar los trayectos saturados.
La reactivación del puente también se inserta en una estrategia más amplia de rescate carretero en el nororiente mexiquense. Junto con “La Mexiquense”, el gobierno estatal reportó trabajos en la vialidad Tonanitla, paralela al Circuito Exterior Mexiquense, así como en Vía Morelos, Avenida Central en Ecatepec y Nezahualcóyotl, y Periférico Oriente. El mensaje de fondo es claro: la conectividad hacia el AIFA no depende de una sola obra, sino de una red completa de vialidades que necesitan mantenimiento, ampliación o reordenamiento para que el acceso realmente funcione.

En esa lógica, el puente “La Mexiquense” aparece como una especie de deuda pendiente que por fin fue desempolvada. Durante años, la obra quedó congelada mientras la región seguía creciendo, se consolidaban nuevos polos habitacionales y el AIFA se convertía en un punto clave de movilidad para el centro del país. Hoy, con su reactivación, el gobierno estatal busca mandar la señal de que la infraestructura rezagada también puede volver a ponerse en marcha.
Falta ver, claro, el ritmo real de avance, los tiempos de ejecución y el impacto concreto una vez que entre en operación. Pero por ahora, la apuesta ya está sobre la mesa: conectar mejor al nororiente mexiquense, acercar Periférico Norte al AIFA y dar un empujón a una zona donde moverse sigue siendo, para miles, una prueba diaria de paciencia.