San Pablo de las Salinas busca separarse de Tultitlán para constituirse como nuevo municipio
Habitantes de esta comunidad impulsan municipalización por rezago de servicios y concentración poblacional
Habitantes de esta comunidad impulsan municipalización por rezago de servicios y concentración poblacional

Alan Jimenez
En la zona oriente de Tultitlán volvió a cobrar fuerza el movimiento social que impulsa la municipalización de San Pablo de las Salinas. Sus habitantes sostienen que la separación territorial respecto de la cabecera municipal no es solo un trazo en el mapa, sino una condición que, con el paso de los años, se ha traducido en rezagos persistentes en servicios públicos, problemas de movilidad y una atención administrativa distante e insuficiente.
De acuerdo con residentes de la zona, para realizar trámites o acceder a oficinas municipales es necesario desplazarse por territorios vecinos como Coacalco, Cuautitlán o Tultepec, trayectos que pueden superar los 10 kilómetros y que, en condiciones de tráfico cotidiano, implican tiempos de traslado prolongados.
San Pablo de las Salinas concentra una de las mayores zonas habitacionales del municipio, integrada por fraccionamientos y unidades de alta densidad poblacional. Vecinos consultados refieren que la separación física con la cabecera municipal se refleja en una atención desigual, particularmente en servicios de mantenimiento urbano, alumbrado y recolección de residuos.
A ello se suman las condiciones del Eje 3 y otras vialidades estratégicas para la movilidad regional, cuya rehabilitación suele postergarse frente a obras ejecutadas en la zona centro de Tultitlán.
El debate en torno a la reconfiguración territorial no es nuevo; sin embargo, ha cobrado relevancia a partir del crecimiento poblacional registrado en la última década y su incorporación a esquemas de planeación metropolitana que reconocen el rezago histórico del oriente municipal.
Promotores de la iniciativa sostienen que la creación de un nuevo municipio permitiría que los recursos federales y estatales fueran ejercidos de manera directa en San Pablo de las Salinas, sin depender de decisiones administrativas tomadas desde la cabecera.
Además, habitantes aseguran que, con el paso de los años, la localidad ha construido una identidad social y urbana propia, diferenciada del resto del territorio municipal.
La vecina Rosario Ríos coincidió en que la separación física con la cabecera municipal se refleja en una prestación deficiente de servicios públicos. “Para hacer un trámite tenemos que salir del municipio y cruzar por otros pueblos; aquí tardan más en venir a recoger la basura, en componer luminarias o atender fugas de agua. Somos parte de Tultitlán, pero la atención no llega igual”, expresó.
Además de la percepción de abandono institucional, residentes señalaron que en San Pablo de las Salinas se han incrementado problemáticas asociadas al crecimiento urbano acelerado, como sobrecarga en el suministro de agua potable, saturación de vialidades y falta de espacios públicos y equipamiento social. De acuerdo con los vecinos, estas condiciones refuerzan la demanda de contar con una administración más cercana al territorio y con capacidad para atender de manera directa las necesidades de la zona oriente.
El pasado 3 de diciembre, la Comisión de Límites Territoriales del Estado de México y sus Municipios de la LXII Legislatura mexiquense aprobó la radicación de las solicitudes para la creación de los municipios de San Pablo de las Salinas, en Tultitlán; San Francisco Tlalcilalcalpan, en Almoloya de Juárez; y de San Miguel Zinacantepec y Santa Catarina Ayotzingo, en Chalco.
De acuerdo con el Congreso, los acuerdos contemplan realizar una revisión integral de la documentación presentada para determinar la viabilidad jurídica, administrativa y territorial de las propuestas de creación municipal.
Para que la propuesta avance, la Legislatura del Estado de México deberá revisar el cumplimiento de requisitos establecidos en la normatividad vigente, entre ellos:
• contar con una población mínima de 40 mil habitantes
• demostrar capacidad de recaudación de ingresos propios
• y acreditar infraestructura básica para albergar instancias gubernamentales.
Actualmente, Tultitlán supera los 516 mil habitantes, de los cuales una parte importante se concentra en la región oriente, donde se ubica San Pablo de las Salinas.
Mientras el planteamiento es analizado en foros ciudadanos y espacios legislativos, vecinos reiteran que su demanda principal es acceder a servicios públicos oportunos y a una administración más cercana al territorio que habitan.