Se unen para salvar río Lerma con cascarones de huevo
Ciudadanos y asociaciones civiles vertieron 12 toneladas de este material en el cuerpo de agua
Ximena García
La iniciativa, liderada por la asociación H2O Lerma con Encanto y respaldada por colectivos y ciudadanos de distintas regiones, fue el resultado de un año de esfuerzos.
Desde la recolección del cascarón hasta su procesamiento y transporte, la participación ciudadana fue clave para llegar a este día.
Un esfuerzo de años
Sin embargo, los recursos se agotaron y la asociación redirigió sus esfuerzos hacia el saneamiento del río Lerma.
Con centros de acopio en Ciudad de México, Toluca, Atlacomulco, Metepec y otras regiones, el proyecto ha trascendido fronteras, logrando interés incluso en el extranjero.
Ciencia y comunidad para salvar al Lerma
El uso de cascarón de huevo en el saneamiento del agua tiene un sustento científico. En una planta tratadora de Jocotitlán, esta técnica permitió cumplir con la norma ambiental NOM-0021 de la Semarnat.
Los beneficios son claros: ayuda a reducir costos operativos, disminuye los tiempos de bombeo y permite la reutilización del agua para riego.
Aunque reconoció que el éxito del saneamiento depende de la voluntad de distintos actores: sociedad, científicos, asociaciones y gobierno.
Un llamado a la unidad
Entre los voluntarios que participaron en la jornada estuvo Livia Nadim Salinas Camposano, originaria de San Pedro Tultepec y fundadora del proyecto Luna (Lerma Unido hacia Nuevas Acciones).
Para ella, esta actividad no solo busca limpiar el río, sino sensibilizar a la población sobre la importancia de su rescate.
‘Por tus hijos, por los míos, por mi familia y por la tuya, estamos aquí’, expresó.
Destacó que, a pesar de las leyes ambientales, el sector empresarial sigue sin cumplir con normativas de tratamiento de aguas residuales, lo que agrava la contaminación del río.
Por ello, hizo un llamado al gobierno para establecer un ‘Día Nacional por el Rescate del Río Lerma’, una fecha anual que refuerce el compromiso de la sociedad y las autoridades en su recuperación.
Los recuerdos de un río limpio
Entre la multitud, Octavio, un vecino de San Pedro Tultepec, observaba el agua oscura con una mezcla de nostalgia e indignación. De niño, jugaba en el río mientras su madre lavaba ropa y los patos migraban desde Canadá. Ahora, el olor es insoportable.
Mientras los voluntarios arrojaban las últimas cubetas de cascarón al agua, el mensaje era claro: la lucha por el río Lerma no termina aquí.
Esta, se destacó, fue solo una de muchas acciones que la sociedad civil está dispuesta a emprender para recuperar lo que un día fue un río vivo.


































