Servicios de emergencia ajustan protocolos ante crisis emocionales invernales
Durante el último trimestre del año, el SUEM reforzó capacitación y coordinación con policías municipales ante el aumento de crisis emocionales en el Estado de México, un fenómeno asociado al frío, el estrés de fin de año y el consumo de alcohol.
Ximena García
Este comportamiento, reconoció, llevó a ajustar protocolos en los turnos prehospitalarios y a reforzar la coordinación con policías municipales, quienes suelen ser los primeros en recibir un llamado en situaciones de crisis emocional.
El incremento no se explica por un solo factor y responde a un patrón identificado sobre todo en la zona del Valle de Toluca, donde el SUEM atiende episodios que escalan con rapidez y requieren contención inmediata.
En ese sentido, el funcionario señaló que el personal ha tenido que modificar su preparación ante emergencias más complejas.
“Hemos tenido mucha capacitación para empezar a atender y a contener a pacientes que encontramos con este riesgo, porque lamentablemente estas estadísticas siguen en aumento”, explicó al señalar que el comportamiento se ha mantenido al alza en los dos últimos años.
El también médico detalló que tanto los intentos como los hechos consumados han aumentado en el periodo invernal y que, además, los métodos han variado.
El ahorcamiento continúa como el más frecuente, aunque se han documentado más casos relacionados con ingesta de pastillas y con personas que se arrojan desde puentes, lo que llevó a capacitar al personal para manejo de crisis y atención inicial.
“Hemos visto que han aumentado tanto los intentos como los hechos consumados y que han variado los métodos, sobre todo en zonas urbanas y suburbanas”, indicó.
Los estudios también revelan que la nostalgia por fechas con carga emocional puede agravar síntomas en personas con antecedentes de ansiedad o depresión.
En las valoraciones del SUEM, estas tensiones aparecen de manera recurrente en noviembre y diciembre, cuando se atienden más episodios de crisis emocional en personas que ya presentan vulnerabilidades previas o que atraviesan duelos recientes, conflictos familiares o presiones económicas que se acentúan en esta temporada.
Diferencias entre sexo y edades atendidas
Aunque en el panorama nacional la relación es de 3 a 1 entre hombres y mujeres en los casos consumados, en el territorio estatal se observa un comportamiento distinto porque los intentos aumentan entre mujeres y el personal de urgencias atiende con mayor frecuencia episodios vinculados con ingestas y crisis emocionales en ellas.
Esta diferencia coincide con las intervenciones registradas en zonas urbanas del Valle de Toluca y con los reportes recientes del SUEM, que documentan presencia de adolescentes de secundaria y mujeres jóvenes entre los llamados más frecuentes.
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía registró en 2024 una tasa de 11.2 casos por cada 100 mil hombres y de 2.6 en mujeres en el país.
En el grupo de 30 a 44 años se presentó la tasa más alta con 10.7 por cada 100 mil habitantes y los jóvenes de 15 a 29 años concentraron 10.2.
Entre las mujeres la mayor incidencia se observó en adolescentes y jóvenes adultas, mientras que entre los hombres predominaron los adultos de más de 30 años.
Estas cifras reflejan lo que los paramédicos encuentran en sus intervenciones en la entidad. Además, el INEGI documentó que la mayoría de los decesos sucedieron en viviendas particulares y en menor medida en vía pública u otras áreas, lo que coincide con las escenas que atienden los servicios de urgencias en la entidad.
Registros estatales y muertes sin clasificación precisa
El análisis nacional incluye un apartado de defunciones clasificadas como eventos de intención no determinada. En 2024 se contabilizaron 2 mil 663 casos dentro de esta categoría, que agrupa muertes violentas o accidentales sin información suficiente para definirse como homicidio, suicidio o accidente.
El Estado de México aportó 6.5% de ese total, lo que añade un margen de incertidumbre para comprender el fenómeno con precisión y sugiere que las cifras podrían ser mayores a las registradas.
En los reportes de años recientes se han documentado episodios de ideación e intento en la entidad que coinciden con lo señalado por el SUEM.
Tan solo el año pasado se registraron más de 400 casos relacionados con lesiones autoinfligidas o ideación con predominio de mujeres, lo que muestra que la problemática no se limita a los hechos consumados y exige atención continua en los meses en que se incrementan las llamadas por crisis emocional.
Líneas de apoyo y atención en crisis
Para atender la problemática, la Secretaría de Salud estatal mantiene servicios de apoyo en crisis que operan las 24 horas y que buscan intervenir en los primeros momentos cuando aún es posible contener una situación de riesgo.
Entre ellos se encuentra la Línea Estatal para la Prevención del Suicidio en el 800 108 4050, el número 089 para atención anónima y el 911 que canaliza emergencias relacionadas con salud mental.
Estos canales permiten orientar a quienes atraviesan episodios de angustia o a familiares que identifican señales de alarma, además de acercar acompañamiento especializado durante los periodos del año en que aumentan las solicitudes de auxilio.
































