Silencio en San Miguel el Alto tras el hallazgo de un narcolaboratorio
Tras una denuncia ciudadana las autoridades arribaron al lugar en donde descubrieron un laboratorio clandestino de metanfetamina
Ximena García
El polvo se levanta con cada paso en los caminos de terracería que llevan a San Miguel el Alto, una comunidad enclavada en la zona boscosa del municipio de Ixtlahuaca, que tenía un narcolaboratorio en activo de metanfetaminas.
Aquí, donde el sonido del viento solía ser lo único que rompía la quietud, la presencia de vehículos oficiales ha cambiado el paisaje. La escuela no abrió sus puertas y los habitantes observan con recelo a los extraños.
El miércoles, tras una denuncia ciudadana sobre hombres armados en las inmediaciones, las autoridades llegaron al lugar y descubrieron lo que muchos temían pero pocos se atrevían a denunciar: un laboratorio clandestino de metanfetamina.
Los operativos comenzaron de inmediato pero los hallazgos revelan que la actividad criminal había estado operando en la zona durante un tiempo considerable. Aunque no se logró el aseguramiento de alguna persona.
El miedo y el silencio, como monedas de cambio, habían mantenido a la comunidad en un estado de alerta constante, pero sin poder hacer mucho más que observar.
Sobre la tierra quedaron rastros de lo que ahí se producía. A cielo abierto, los precursores químicos permanecen como testigos de la operación que hasta hace poco se llevaba a cabo.
Peritajes y bioseguridad en la zona
Para evitar riesgos, el personal pericial utiliza equipo de bioseguridad. Los trajes Tyvek cubren sus cuerpos por completo, lo que los protege del contacto con residuos tóxicos.
El costo del hallazgo
El Gabinete de Seguridad federal informó que en el lugar se aseguraron 70 kilos de metanfetamina, así como diversas sustancias químicas. El valor estimado de la droga incautada asciende a 3 mil 079 millones de pesos.
El operativo que llevó al hallazgo contó con la participación de elementos del Ejército Mexicano, la Guardia Nacional, la Secretaría de Marina, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y la Policía Estatal.
El miedo que calla a San Miguel el Alto
El hallazgo de este narcolaboratorio no es un suceso aislado. Según fuentes cercanas a la investigación, la comunidad de San Miguel el Alto ha vivido bajo el constante temor de represalias por parte de los criminales que operaban en la zona.
El miedo y la desconfianza han logrado que muchos prefieran callar por temor a las consecuencias de cualquier acción. Sin embargo, la denuncia ciudadana fue el punto de quiebre, pues llevó a las autoridades a actuar.
La comunidad, hasta ahora silenciosa, permanece expectante. La vida cotidiana ha quedado en pausa mientras las autoridades continúan con las diligencias. Afuera del laboratorio, el olor químico persiste en el aire.
Adentro, las sustancias abandonadas y las estructuras metálicas siguen en el mismo sitio, como si el tiempo hubiera decidido detenerse en San Miguel el Alto.































