El bicampeón toma Toluca y presume su doceava estrella
Miles de aficionados abarrotaron el recorrido de los Diablos Rojos del Toluca hacia la Glorieta del Águila.
Miles de aficionados abarrotaron el recorrido de los Diablos Rojos del Toluca hacia la Glorieta del Águila.

Domingo Fernández / El Sol de Toluca
La fiesta por el bicampeonato de los Diablos Rojos del Toluca continuó en grande. Luego de vencer a Tigres en una dramática serie de penales, la pasión escarlata volvió a desbordarse en la capital mexiquense con la tradicional caravana del campeón, en la que el equipo compartió con su afición el trofeo número 12 de su historia.

Tal como ocurrió en los festejos del torneo Clausura, la ruta fue la misma: Morelos, Bravo, Independencia, Juárez, Hidalgo, Villada y la llegada a la Glorieta del Águila, en Paseo Colón, convertida una vez más en punto de reunión de miles de aficionados.
El recorrido inició alrededor de las 18:00 horas frente al estadio Nemesio Diez; sin embargo, desde mucho antes los alrededores del inmueble ya estaban abarrotados. Cánticos, porras, banderas y un apoyo incondicional marcaron el ambiente festivo para un equipo que ha hecho historia al conquistar dos títulos consecutivos.
A bordo de tres autobuses panorámicos, jugadores y cuerpo técnico mostraban con orgullo el trofeo. El estratega Antonio Mohamed encabezó la celebración junto a figuras como Alexis Vega, Marcel Ruiz, Luis García, Franco Romero, Helinho y Paulinho, quienes saludaban a la multitud que no dejaba de corear el “sí se pudo”.
La caravana avanzó lentamente por la calle de Morelos, prácticamente detenida por la marea roja que se volcó a las calles. La cumbia de Los Trapos volvió a sonar como banda sonora de la jornada, mientras la catarsis colectiva entre aficionados y jugadores se hacía evidente.
En pleno centro de Toluca, la concentración de seguidores fue aún mayor. Desde balcones y ventanas se agitaban banderas, y decenas de personas capturaban el momento con sus teléfonos. Los agradecimientos y cánticos se multiplicaron al paso del bicampeón rumbo a Paseo Colón.
Al llegar a la Glorieta del Águila, la celebración alcanzó su punto máximo. La obtención de la estrella número 12 significó una doble alegría en el mismo año para la afición escarlata, que ahora sueña con el tricampeonato y con seguir escribiendo páginas doradas en la historia del futbol mexicano.