UAEMex: Regresan docentes y administrativos a Humanidades tras seis meses de paro
Levantarán inventarios para documentar lo faltante; aún permanecen al interior de la facultad integrantes del Enjambre Estudiantil Unificado y las instalaciones se entregarán el 29 de octubre por la tarde.
Ximena García
Retoman actividades entre escombros y esperanza
“Hay alegría de regresar, pero también incertidumbre de cómo vamos a echar a andar otra vez las actividades”, expresó el encargado del despacho de la Dirección, Carlos Alfonso Ledesma Ibarra.
“Muchos están en la incertidumbre de cómo quedaron sus espacios, los cubículos, los materiales de investigación, pero la intención es ir recuperando la rutina, volver a vernos, reactivar la vida académica”.
En entrevista, indicó que las tareas continuarán toda la semana y que el estacionamiento permanecerá cerrado debido a obras en curso y al ingreso de materiales.
Entre las rejas cubiertas por mantas que aún muestran consignas como “Construyamos otra universidad” o “Ni un paso atrás”, el personal docente cruzó con mochilas y carpetas en mano.
Un regreso pausado
La docente con 18 años de trayectoria, Gloria Cruz Vázquez, quien llegó más de 20 minutos antes de la hora pactada, consideró que volver a las aulas representa un reto.
“Es como desengancharnos y volver a empezar. No es lo mismo haber estado a distancia, aunque di clases en línea. Extrañaba el contacto directo con los estudiantes. Este regreso también nos obliga a repensar cómo enseñar y cómo acompañar”, señaló.
Desde su experiencia, el movimiento universitario dejó lecciones para todos.
“Nos corresponde mirar qué podemos mejorar. Hay peticiones legítimas, pero también necesidades del profesorado que deben ser escuchadas. Falta comunicación entre la administración central y quienes estamos en el aula”, apuntó.
Mientras tanto, personal de intendencia retomó labores de limpieza y reparación en los salones, cubículos y oficinas.
“Vamos a dejarla guapa”, dijo uno de los trabajadores mientras retiraba escombros. Otro añadió que, durante los meses de paro, ellos realizaron guardias cada tres días para abrir aulas destinadas a clases virtuales y resguardar los equipos.
“Algunas cosas sí se dañaron, pero no todo fue por los estudiantes. También entró gente ajena”, explicó.
En tanto, el encargado de despacho confirmó que se levantarán actas en caso de detectar faltantes o deterioros graves, aunque aclaró que el objetivo principal es recuperar los espacios académicos y administrativos.
“Queremos que la facultad vuelva a estar en condiciones óptimas, tanto para el trabajo docente como para la investigación humanística”, dijo.
La comunidad reconoció que el proceso no será inmediato. A las tareas de limpieza y restauración se suman las gestiones para atender un pliego petitorio que, según Ledesma Ibarra, es uno de los más amplios y complejos de toda la universidad.
Esto porque incluye la modernización del acervo bibliotecario, la mejora de espacios de cómputo y el fortalecimiento tecnológico de los laboratorios.































