Con 40 años vendiendo pan, Verónica es ejemplo de resiliencia y trabajo en la vejez
En el Estado de México más de 22 mil adultos mayores viven su retiro trabajando, algunos casos en la informalidad
Ximena García
Con 80 años, Verónica Guadalupe Mañón Salgado recorre cada mañana las calles del centro de Toluca con una canasta de pan. Vende bolillos y piezas de dulce desde hace cuatro décadas.
Comenzó cuando enviudó y no tenía otra fuente de ingresos. ‘Dije ‘¿qué hago? A vender algo’. Y me dediqué al pan’, relató desde una banca frente a la Alameda.
La rutina que no descansa
Cada día, Verónica recoge el pan a las 08:00 de la mañana en una panadería de la zona y a las 09:00 ya está vendiendo en calles como Morelos, Hidalgo y la Alameda. Trabaja hasta las 03:00 de la tarde.
‘Antes hacía dos turnos, mañana y tarde. Ahora ya solo en la mañana, pero sigo. Llueva o truene, salgo’.
Ofrece pan de dulce, bolillos y piezas pequeñas por veinte pesos la bolsa. Obtiene una ganancia de aproximadamente 150 pesos diarios.
‘Es poquito, pero diario. Si te gusta un trabajo hay que ser puntual’, afirma.
Trabajo en la vejez y pensión insuficiente
Verónica cuenta con una pensión bimestral, pero no la considera suficiente para vivir.
Impacto de la pandemia y continuidad laboral
Pese a los cambios en el paisaje urbano, la aceleración de la vida y las condiciones de seguridad, ella lleva cuatro décadas caminando por la ciudad sin mayores incidentes.
Nunca me ha pasado nada. Al contrario, me cuidan. La gente ya me conoce.
Entre la independencia y la soledad
Vive con una nieta de 19 años. Sus hijos, dice, ya hicieron su vida. ‘Uno hizo lo mismo. Los hijos se van y hacen lo suyo. Cuando uno envejece, es como un mueble arrinconado. Por eso hay que seguir mientras Dios dé salud’.
Verónica, nacida en Toluca, es la menor de nueve hermanos. Su madre era partera y desde joven aprendió que el trabajo es la forma de sostenerse, incluso en la vejez.
‘Hay que trabajar. Dale gracias a Dios que hay trabajo. Mientras haya salud, tú trabaja’, repite convencida.
Una historia entre muchas
En México, más de 2.2 millones de personas mayores de 60 años están ocupadas laboralmente, según cifras del INEGI actualizadas al cuarto trimestre de 2024.
De ellas, más de 65% no cuenta con una pensión contributiva, lo que refleja una precariedad estructural para este grupo de población.
Verónica forma parte de esa estadística, pero su historia también refleja decisión y constancia. Insiste en que trabajará hasta que el cuerpo le diga basta.
Yo voy a seguir. Si un día me enfermo, ni modo. Pero mientras pueda, ahí estoy.
Su presencia en las calles de Toluca es parte del paisaje cotidiano. Su historia es una de tantas que muestran cómo la vejez, en México, no siempre significa descanso.
































