Violencia política y ciberacoso frenan la participación de mujeres en la política en México
Expertas advierten que la violencia política contra mujeres no solo ocurre en campañas o cargos públicos, sino también en redes sociales, donde el ciberacoso se ha convertido en una nueva barrera para su participación
Noe Álvarez Pascual / El Sol de Toluca
Así lo advirtió Leticia Bonifaz Alonso, experta en derechos humanos e igualdad de género y exintegrante del Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer de la ONU.
Mujeres y niñas, principales víctimas de ciberacoso
La especialista explicó que el abuso digital incluye amenazas, difusión de imágenes íntimas sin consentimiento y campañas de odio en redes sociales.
Este tipo de agresiones, advirtió, no se quedan únicamente en el espacio virtual, ya que generan consecuencias en la vida cotidiana de las víctimas, como miedo, autocensura y discriminación laboral.
Persisten barreras para la participación política
Durante su exposición, Bonifaz Alonso subrayó que, incluso después de los avances en paridad legislativa, muchas mujeres que participan en política continúan enfrentando obstáculos estructurales.
Entre ellos mencionó la falta de financiamiento para campañas, la doble carga de trabajo doméstico y la ausencia de redes de apoyo, factores que dificultan competir en igualdad de condiciones.
La especialista enfatizó que la igualdad política no debe medirse únicamente por el número de mujeres en cargos públicos o por el cumplimiento de cuotas, sino por la existencia de igualdad sustantiva.
Esto implica reconocer y reducir las barreras sociales, económicas y culturales que limitan la participación de las mujeres en la vida pública.
Paridad debe incluir diversidad
Bonifaz Alonso también destacó que la paridad debe contemplar la diversidad de las mujeres, incluyendo a indígenas, afrodescendientes, personas con discapacidad, migrantes y adultas mayores, quienes enfrentan formas adicionales de discriminación.
Advirtió que los avances logrados en los últimos años, como la paridad en gubernaturas y la legislación contra la violencia política de género, no están garantizados de manera permanente.
Por ello, señaló que la democracia plena solo se alcanzará cuando todas las mujeres puedan ejercer sus derechos políticos sin miedo, tanto en las calles como en los cargos públicos y en el entorno digital.
8 de marzo: recordatorio de una lucha pendiente
Por su parte, la consejera presidenta del IEEM, Amalia Pulido Gómez, enfatizó que el 8 de marzo no debe verse como una celebración, sino como un recordatorio de que la igualdad sustantiva aún no se ha alcanzado.





























