Vecinos de Rancho San Dimas viven entre aguas negras por fallas en drenaje
En Rancho San Dimas, las lluvias y un sistema de drenaje deficiente provocan inundaciones con aguas residuales que impiden el paso y generan malos olores. Los vecinos denuncian años sin respuesta efectiva de las autoridades, pese a los riesgos sanitarios.
Paola Montoya / El Sol de Toluca
‘Aquí el drenaje está mal y por eso se hacen tantos charcos; con tanta lluvia se hacen más grandes’, compartió Enrique, residente de la zona.
El agua acumulada bloquea un carril completo, impidiendo el paso de peatones, motociclistas y automovilistas, quienes optan por rutas alternas ante el riesgo de cruzar.
‘Mejor nos vamos por acá, porque por ahí nomás es arriesgarse’, comentó un hombre que decidió rodear el charco en bicicleta.
Invasión de agua en privadas
Las inundaciones no se limitan a las vialidades. El agua también se filtra a las privadas del fraccionamiento, donde supera los 20 centímetros de altura, afectando la entrada principal de los hogares.
El problema, aseguran los habitantes, no es reciente. Cada temporada de lluvias, desde hace más de una década, enfrentan la misma situación sin solución definitiva.
‘Esto se pone así todos los años. Cada que llueve es lo mismo’, dijo otro vecino.
Malos olores y riesgos para la salud
Además de los encharcamientos, el agua estancada despide un olor desagradable, lo que apunta a la presencia de aguas residuales. En algunos casos, los charcos permanecen hasta tres días después de las lluvias.
‘Ahí se queda el charco tres días después de que llueve y ya desaparece hasta que se va yendo poquito a poquito por el drenaje’, relató una vecina.
La exposición constante a estos líquidos contaminados representa un riesgo sanitario. Médicos advierten que los gases generados por las aguas negras pueden provocar irritaciones respiratorias y problemas gastrointestinales.
Calles con baches invisibles
Las lluvias también han agravado el deterioro de las calles, donde los baches son cada vez más profundos. El agua acumulada oculta su tamaño, lo que representa un peligro para conductores y motociclistas.
La falta de mantenimiento en el pavimento y en la red pluvial contribuye al problema, que se intensifica durante cada tormenta.
Exigen soluciones urgentes
Los vecinos coinciden en que resolver la situación requiere trabajo conjunto. Aseguran que las autoridades deben intervenir cuanto antes para rehabilitar el drenaje, evaluar daños y proponer soluciones técnicas.
‘Solo el gobierno puede saber exactamente qué está mal y arreglarlo. Debe traer a personas que sepan del tema, que lo chequen y trabajen’, reiteró Enrique.
Los habitantes también se comprometen a cuidar la infraestructura y reportar cualquier desperfecto, mientras que piden a los visitantes evitar tirar basura en la vía pública, pues eso agrava el problema de obstrucción de coladeras.
































