Vuelca tráiler con cerveza y se desata la rapiña en la México-Tulancingo
Ciudadanos aprovecharon el accidente para llevarse la mercancía. Suman dos los actos de rapiña en 12 días ante la mirada de los efectivos policiacos.
Ciudadanos aprovecharon el accidente para llevarse la mercancía. Suman dos los actos de rapiña en 12 días ante la mirada de los efectivos policiacos.

Fernando Solís
La volcadura de un tráiler de doble semirremolque que transportaba latas de cerveza de una conocida marca, ocurrida en la autopista México-Tulancingo, volvió a registrar actos de rapiña, incluso con elementos de la Guardia Nacional (GN), División Carreteras, presentes en el lugar.
Se trata de la segunda volcadura en 12 días de tractocamiones de la misma empresa que transportaban cerveza, en la que la mercancía fue sustraída por usuarios de la vía.
La mañana del martes, el tráiler cargado con cientos de latas de cerveza circulaba en dirección a Hidalgo, cuando al llegar al kilómetro 157+000, a la altura del Arco Norte, el operador perdió el control de la pesada unidad, que terminó volcada sobre la carretera.
Automovilistas que transitaban por la vía detuvieron sus vehículos y comenzaron a apoderarse de la carga, que se encontraba empaquetada en plástico de polietileno, sin importar la presencia de los elementos de la GN, quienes solo observaron los hechos.

Paramédicos de Protección Civil (PC) atendieron en el lugar al operador del tráiler, quien presentó lesiones leves y no requirió traslado a un hospital.
Las autoridades locales y elementos de la GN acudieron a resguardar la zona y restablecer la circulación, que comenzó a presentar severas afectaciones por aquellos que detenían sus vehículos para robar la mercancía.

El pasado 25 de septiembre, otro tractocamión de doble semirremolque cargado con latas de cerveza volcó en el kilómetro 003+000 de la autopista México-Pirámides, en el tramo de Ecatepec, cerca de la colonia La Guadalupana en Santa Cruz Venta de Carpio.
En esa ocasión, decenas de residentes se apoderaron de la carga con bolsas, carretillas, diablitos e incluso en las bateas de camionetas, ante la mirada de la GN, que no intervino para impedir el robo.