Edomex: Relajamiento y conexión con la naturaleza en la Presa Iturbide
Es el principal atractivo turístico del municipio de Isidro Fabela, en el Estado de México, donde se puede comer una trucha recién pescada
Es el principal atractivo turístico del municipio de Isidro Fabela, en el Estado de México, donde se puede comer una trucha recién pescada

Paola Montoya / El Sol de Toluca
Agua clara cristalina de tonos azules y turquesas se almacena en la Presa Iturbide, el principal atractivo turístico del municipio de Isidro Fabela, en el Estado de México.
Es en la comunidad de Tlazala donde se ubica este rincón de la naturaleza que ofrece reposo y tranquilidad a quien lo visita, actividades para disfrutar, comida para degustar, recorridos para admirar y artesanías para llevar.
La brisa del aire puro en el ambiente crea corrientes ligeras sobre el agua y mueve las hojas de los árboles verdes que rodean la presa, los cuales parecen ser infinitos y a la vez guardianes del lugar.

El sol brilla y los rayos aclaran el agua, como si de un espejo se tratara; las personas llegan y observan los peces y fauna que hay nadando y flotando.
La combinación del calor y el viento crean un ambiente templado, por lo que una prenda para cubrir el cuerpo es indispensable durante la visita, así como calzado y vestimenta cómoda que permitan desplazarse sin incomodidad.
En el lugar se puede realizar un picnic, por lo que se puede acudir en pareja, también practicar senderismo en grupo acompañado de amigos, apreciar la naturaleza con la familia o jugar en las áreas verdes con la mascota.
Al ingresar al lugar solicitan un pago por vehículo, en el caso de los autos es de $30 y para motos $20; en el interior las personas pueden parquearlo en el área donde deseen, evitando dañar el bosque o impedir la entrada y salida.
Hay actividades gratuitas y de pago; los visitantes pueden recorrer y explorar la presa y sus alrededores por cuenta propia, sin contratar un guía, sentarse y descansar en el pasto, contemplar la naturaleza y pasar un momento de tranquilidad.

Ofrecen paseos en caballo, media hora por $100; el animal es guiado por el encargado mientras galopa por la orilla de la presa, cruza dentro del bosque para mostrar la naturaleza oculta, visitar los criaderos de trucha y regresar al sitio donde comenzó el paseo.
Al pagar la entrada, las personas podrán pescar en la presa, sin embargo, los cuidadores aseguran que poner un pescado en la caña es una labor de paciencia y determinación.
Para los paseantes que buscan vivir la experiencia de pescar, hay algunos restaurantes con criaderos de truchas donde se puede escoger, pinchar y comer al momento.
El restaurante se encarga de proporcionar las herramientas necesarias para que el visitante se convierta por un momento en un pescador; luego de lograr que el pescado pique el anzuelo es pesado, dependiendo el tamaño será el pago que se tendrá que cubrir.
El pescado puede ser cocinado como la persona que lo atrapó prefiera, puede ser a la parrilla, empapelado, con verduras, acompañado de chile o en alguna presentación que el establecimiento ofrezca.

También hay restaurantes que ofrecen quesadillas de mole, tinga, flor de calabaza, champiñones y otros guisos por $35, normalmente son tortillas grandes preparadas con maza azul.
Además, cocinan otro tipo de antojitos mexicanos como tacos y sopes, que se pueden acompañar de un café de olla servido en un jarro de barro.
Aunque si las familias buscan probar otro tipo de bebidas, en la presa se comercializa el pulque, también conocido como el néctar de los dioses, y los curados, que son pulques de sabores como fresa, chocolate, mazapán; el costo por litro es de $80 pesos, mientras que el natural vale $40.
Un establecimiento con venta de suéteres y gabanes encontrarán los viajeros; esta prenda de vestir parecida a una capa amplia cubre el pecho y espalda de la persona que lo porta, por lo que su función principal es generar calor en el cuerpo.
Ofrecen gabanes con distintos diseños, algunos con imágenes al frente como la Virgen de Guadalupe, caballos, el sol azteca, apaches y otros animales, en color negro, azul, rojo, gris.

Los precios por esta prenda van desde los $300 hasta los $450, dependiendo el tamaño y la imagen que el comprador desea adquirir.
Los suéteres hechos de lana se ofertan desde $100 y son una opción para aquellas personas que llegan al lugar sin una prenda que los cubra del viento suave.
Los viajeros que vienen de la Ciudad de México y se trasladan en automóvil deberán tomar la carretera libre Naucalpan-Ixtlahuaca y seguir los señalamientos hacia Isidro Fabela, luego de una hora y media llegarán al lugar, sin pagar peajes.
Desde Toluca, los paseantes primero deberán tomar rumbo al Centro Ceremonial y luego continuar por la carretera Naucalpan-Ixtlahuaca con dirección a Isidro Fabela, el caminar desde el centro de la capital mexiquense hasta el atractivo turístico es de una hora y 30 minutos, aproximadamente.
Para llegar en camión desde la Ciudad de México, deben viajar hasta el paradero de Cuatro Caminos y tomar un camión con dirección a Jilotzingo, estando ahí la opción es tomar un taxi, por lo que el costo aproximado por viajar en el transporte público será de $500.
El lugar es ideal para ir acompañado de la familia, los amigos, la pareja y las mascotas.
El costo por persona en una comida es de entre $150 y $500, las opciones son truchas, quesadillas y otros antojitos mexicanos.
Los visitantes pueden apreciar la diversidad de flora que se reproduce en este refugio natural.
Abre de lunes a domingo de 7:00 de la mañana a 8:00 de la noche.