¿Te quedas fuera de la conversación? Mandamos a tu correo el mejor resumen informativo.
La evocación del pasado 10 de enero como el 48 aniversario de la histórica toma de la rectoría de la Universidad Autónoma de Zacatecas por la autodenominada “ Alianza Universitaria “una corriente universitaria de derecha, que así lanzaba furiosa ofensiva contra la Universidad crítica, autónoma, democrática y popular, ha motivado observar cómo ese acontecimiento ha incidido de manera fundamental en la consolidación de liderazgos sociales que después de cinco décadas se mantienen vigentes, combativos y comprometidos con las causas sociales y muy “fieles a su espejo diario”, porque con autenticidad y sin ataduras políticas oprobiosas, actúan más allá de los partidos, las filias y las fobias, pero con el irrompible compromiso con el desarrollo estatal, al que consta han contribuido aportando conocimientos y experiencia, lo que como profesionistas bien saben de Economía, Planeación, Obras Públicas, Derecho, Salud, Turismo y del campo.
Nos referimos a los líderes del movimiento y organización “Ciudadanía Participativa de Zacatecas”, los maestros y académicos Francisco Valerio Quintero, Rodolfo García Zamora, Arturo Rivera Trejo, Benjamín Arellano Valdéz, Roberto Sánchez, entre otros no menos valiosos, que en aquellos ayeres hace 48 años, asumieron férrea, perseverante, organizada y agresiva defensa de la Universidad, hasta su desenlace que significó el fortalecimiento de la autonomía universitaria y la ratificación en esos momentos del rectorado del maestro Jesús Manuel Díaz Casas. A ese activismo se han sumado líderes más actuales y de invariable perfil progresista, como Javier Calzada Vázquez y Rubén Méndez.
Cabe recordar que los mencionados líderes universitarios, allá por los setentas, del 73 al 74, hace 51 años y bajo la conducción de maestros como Jesús Pérez Cuevas y Noé Beltrán, con sensibilidad social y compromiso con los campesinos, se lanzaron a la lucha contra los latifundios y realizaron más de 100 invasiones de tierras con la exigencia de cancelación de las grandes e ilegales propiedades rurales y que se repartieran las tierras a los verdaderos campesinos productores, como así lo lograron, una hazaña agraria que impactó en los municipios, desde Río Grande y Nieves, hasta Fresnillo, Valparaíso, Morelos, Pánuco, Vetagrande, Villanueva, Joaquín Amaro y Tabasco. Verdadera vinculación universitaria con el pueblo y hoy, hay que verlos tan movilizados, estratégicos y organizados como antes.
Es importante resaltar que son gente con valores, sin miedo, que tienen la más amplia concepción y visión sobre lo que debe ser el desarrollo de Zacatecas, que actúan con inteligencia, decisión y plena convicción sobre las metas y objetivo a lograr en favor de la gente, de la sociedad que, como se advierte, tienen el reconocimiento, aprecio y admiración de la población, porque con razones técnicas y políticas, con argumentos profesionales y sociales se mantienen en pie de lucha frente a los poderes políticos y gubernamentales.
Aquella vigorosa insurgencia de los setentas está hoy convertida en activismo inteligente, su lucha está vigente, su desafío por la democracia, primero en la Universidad y ahora ante la sociedad, no acaba, mientras Ernesto Zedillo pide a la Presidenta Claudia Sheinbaum que no destruya la democracia, éstos líderes jóvenes adultos a diario la construyen, al aire y con valentía, con respeto y frente a los poderes.