El proceso de transformación que vive México y que obviamente, compenetra Zacatecas, está siendo sacudido por la fuerza externa que ya se magnifica en la toma de posesión de Donald Trump como Presidente de los Estados Unidos por segunda edición, y a partir de su beligerancia, amenazas, ofensivas y pretendidos ataques directos a la soberanía nacional, está de hecho provocando o generando cambios políticos en el país, que hacen que la presencia del liderazgo de la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo adquiere más significación, porque sus pronunciamientos al discurso de embates han sido contundentes, puntuales y liberadores de sentimientos de identidad nacional.
Desde Zacatecas, se vislumbra y se conforma un fenómeno de unánime solidaridad, no como una línea de apoyo político tradicional hueco, sino como un equilibrado y armónico efecto de reconciliación nacional o de coincidencia de la pluralidad ideológica, para que al mismo tiempo que se rechazan los embates odiosos del líder de la oligarquía de los ultra ricos norteamericanos, aquí se asuma una vigorosa postura de protección a los migrantes connacionales allá tras la frontera, una indómita posición contra la supeditación y el digno comportamiento de colectiva solidaridad y auténtica unidad nacional ante las ambiciones imperiales, neofascistas y expansionistas del viejo líder republicano.
En la temática de asuntos contra México, resaltan el narcoterrorismo, pretexto para intervenir con fuerzas militares contra los cárteles; el cierre de la frontera y su militarización; la negación de ciudadanía a los hijos de los migrantes indocumentados nacidos en Estados Unidos; la imposición de aranceles como presión para la negociación del tratado de libre comercio; hasta cambiarle de nombre al Golfo de México por el de Golfo de América; y las amenazantes expulsiones masivas de los indocumentados mexicanos a los que califica como escoria violenta. Todo un haz de malignas decisiones ya adoptadas como órdenes ejecutivas o decretos y que ya se cumplen con demoledores efectos.
Mientras Donald Trump se solaza agrediendo e insultando a México, a Centro América, a China, Rusia y los países europeos, los mexicanos ya han establecido límites a la embestida, ¡ México no se subordina ! le ha espetado la Presidenta Claudia Sheinbaum, porque a México se le respeta, México es un país libre, no una colonia, con los Estados Unidos y su nuevo Presidente habrá diálogo y colaboración respetuosa, nunca la sumisión. En este sentido y bajo esos enérgicos pronunciamientos, ya se actúa a favor de los migrantes deportados con la aplicación del programa estratégico “México te Abraza”, una expresión humanista que se extiende en toda la frontera y hacia todo el país.
El respaldo de la población mexicana a las medidas frente a Trump, es creciente y evoluciona como respetuosa cualidad, la Conferencia Nacional de Gobernadores con David Monreal Ávila integrado con pasión, cierra filas con la Presidenta; la pluralidad partidista también se integra a esa unidad; Ricardo Monreal impulsa frente común en el Congreso de la Unión; la ex gobernadora Amalia García Medina llamó desde la tribuna a la unidad de los tres poderes de gobierno; el Senador Saúl Monreal convocó a respaldar a Sheinbaum; la iglesia, los alcaldes y el gobierno de Zacatecas construyen la unidad que se requiere para enfrentar los desafíos y retos que se lanzan contra México.