Cuarenta horas, mil retos
En el marco del Día Internacional del Trabajo, el Gobierno Federal anunció una medida esperada y discutida desde hace mucho tiempo: la transición gradual de la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales en México, con la meta de alcanzarla en 2030.
La noticia fue recibida con entusiasmo por diversos sectores, al representar un avance en los derechos laborales y el bienestar de millones de trabajadores. Sin embargo, también genera preguntas legítimas sobre su viabilidad, sus repercusiones reales y su compatibilidad con las condiciones estructurales del país.
















