Les guste o no, fue una jornada histórica
Cuando podrá entender la oposición cada vez más moralmente derrotada, que valen más trece millones de personas que un pequeño grupo liderado por un solo individuo para decidir la corte.
El reto, por supuesto, no termina con la elección. El seguimiento, la evaluación y la exigencia a los nuevos representantes judiciales serán claves para consolidar este avance. Pero nada de eso sería posible sin este primer paso: devolverle al pueblo el derecho a decidir sobre la justicia.
El domingo pasado no solo se eligieron personas; se eligió un rumbo. Y el rumbo es claro: más democracia, más participación y más justicia al servicio del pueblo. Muchas gracias, nos leemos en la siguiente.
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