Un nuevo golpe a las familias zacatecanas. Con el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, la política migratoria y las amenazas arancelarias a México han tomado nuevamente el centro de atención. Ha decidido reactivar su estrategia de presión sobre el gobierno mexicano, prometiendo imponer aranceles crecientes si no se toma acción más “decisiva” sobre los migrantes que cruzan la frontera sur de Estados Unidos. Esta amenaza no solo refleja una postura agresiva hacia los migrantes, sino que tiene implicaciones devastadoras para las comunidades mexicanas, especialmente aquellas en estados como Zacatecas, que dependen considerablemente de las remesas enviadas por sus familiares.
Zacatecas es uno de los estados más afectados por la migración. Miles de zacatecanos, emigran cada año a Estados Unidos en busca de mejores oportunidades. Las remesas que envían representan un pilar económico fundamental para muchas familias.
Los aranceles propuestos, que serian de hasta un 25%, según las declaraciones de Trump, tendrían un impacto directo en los precios de productos exportados de nuestro país, lo que tendría un impacto directo en nuestra economía.
Además, la incertidumbre generada por las amenazas migratorias y comerciales podría desencadenar un éxodo masivo de trabajadores mexicanos que temen perder sus empleos o enfrentar represalias en el mercado laboral estadounidense.
Estas amenazas pueden desencadenar una nueva crisis económica para las familias más vulnerables de Zacatecas. Las políticas que él promueve no solo son un ataque a los derechos humanos de los migrantes, sino que también tienen un efecto directo sobre la economía local, al disminuir el flujo de remesas que sostienen a millones de mexicanos. Las remesas que llegan a Zacatecas superaron en el 2024 los 60 mil millones de dólares. Si Estados Unidos sigue por este camino, nuestras comunidades más humildes son las que paguen el precio más alto.