Arte y urbanismo sostenible: Viena enfría su asfalto con colores
Con colores y ciencia, Viena reduce el calor urbano y fomenta la conciencia ambiental a través del arte del colectivo Holla Hoop.
AFP
El museo de Viena “nos hizo un llamado porque ya habíamos pintado una cancha de basquet de la misma manera”, explicó a AFP el artista urbano de 25 años, que antes hacía graffiti.
Por eso es preferible evitar los materiales oscuros que retienen el calor, mientras que las pinturas claras reflejan mejor los rayos solares.
Pieza del mosaico urbano contra el cambio climático
El proyecto artístico en Viena va más allá e invita a reflexionar.
Cada superficie pintada en rosado, azul o amarillo representa un año y cada punto equivale a mil millones de toneladas de CO2 emitidas anualmente.
Así, se visualiza el aumento de emisiones de CO2 entre 1960 y 2000.
“Es una pieza del mosaico urbano para adaptarse a las olas de calor“, señaló el profesor Hans-Peter Hutter, especialista en salud ambiental de la Universidad de Medicina de Viena.
Reducir la temperatura del asfalto significa que los edificios en Viena necesitan menos aire acondicionado, disminuyendo el consumo energético.
El proyecto aporta placer creativo y es “esencial para movilizar a la población frente al calentamiento climático“.

































