Feministas en Zacatecas exigen fin a la violencia y justicia
En la marcha más grande en la historia del estado, miles exigieron seguridad, educación sexual y políticas públicas para proteger a las mujeres zacatecanas.
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El 8 de marzo, cerca de 18 mil personas participaron en una marcha feminista en Zacatecas para exigir justicia, seguridad y derechos plenos para las mujeres. La movilización transcurrió pacíficamente / Foto: Viviana Ríos / El Sol de Zacatecas
Este domingo, aproximadamente 18 mil personas participaron en Zacatecas en una masiva marcha feminista que exigió justicia, seguridad y el reconocimiento pleno de los derechos de las mujeres, en la movilización más numerosa en la historia reciente del estado.
Las calles de Zacatecas se llenaron este domingo de voces, consignas y pancartas cuando una multitudinaria movilización feminista recorrió la capital del estado para exigir justicia, seguridad y el reconocimiento pleno de los derechos de las mujeres.
De acuerdo con representantes del Movimiento Feminista de Zacatecas, cerca de 18 mil participantes se sumaron a la jornada en dos contingentes que partieron de distintos puntos de la capital, consolidando la marcha como la de mayor convocatoria en la historia reciente del estado.
El contingente principal, integrado por alrededor de 15 mil personas, partió a las 12:05 horas desde la Unidad Académica de Ingeniería con rumbo al Centro Histórico. Coreando “Mujer escucha, esta es tu lucha”, la columna avanzó entre mantas, carteles y consignas. La magnitud de la movilización se hizo evidente conforme avanzaba el recorrido: mientras los primeros colectivos, integrados en gran parte por universitarias, ya llegaban a la Plaza Bicentenario, la parte final apenas iniciaba su desplazamiento.
Aproximadamente 20 minutos después, desde las inmediaciones de la conocida Máquina 30-30, partió el segundo bloque integrado por alrededor de tres mil participantes pertenecientes a 14 colectivos. En este grupo se concentraron infancias, adultas mayores, buscadoras y familiares de víctimas de desaparición. A las 12:40 horas ambos contingentes se encontraron en la avenida González Ortega para continuar juntos hacia la Plaza de Armas.
Hoy marcho para pedir justicia, porque les arrebataron la oportunidad de vivir.Agustina González, madre y abuela de Emily y Leilani, víctimas de feminicidio
En diversos puntos del trayecto —tanto en el bulevar metropolitano como en las avenidas González Ortega e Hidalgo— el denominado bloque negro realizó pintas con leyendas como “No estamos todas” en algunos inmuebles, retiró protecciones de madera y rompió cristales en negocios. La Catedral Basílica fue resguardada por un grupo de mujeres católicas que formó una cadena humana al pie de la fachada, aunque a un costado del templo algunas manifestantes brincaron la cerca metálica, realizaron pintas y retiraron la protección de una puerta en proceso de restauración. Al llegar a la Plaza de Armas también se colocaron carteles y grafitis en la fachada del Palacio de Gobierno, sin que se reportaran daños mayores.
Durante el pronunciamiento en la Plaza de Armas, voceras del Movimiento Feminista calificaron al gobierno de Zacatecas como “fallido” ante el aumento de los índices de violencia, la trata de personas y el reclutamiento forzado por parte del crimen organizado. “Estado corrupto, por tu culpa estoy de luto”, corearon asistentes de distintas edades mientras sostenían mantas con retratos de desaparecidas, como Liliana Pérez Basurto, vista por última vez el 23 de julio de 2021 en Guadalupe cuando tenía 17 años.
Entre las exigencias centrales, el movimiento urgió a implementar una enseñanza laica libre de estereotipos sexistas y a garantizar programas de educación sexual integral. También denunciaron la persistencia de la criminalización del aborto a pesar de su despenalización en Zacatecas en noviembre de 2024, así como la falta de protocolos para la interrupción legal del embarazo y la discriminación hacia mujeres lesbianas, neurodivergentes y con discapacidad en los servicios de salud.
Las voceras también denunciaron la reclasificación de asesinatos para ocultar las cifras reales de feminicidios: “De nada sirven sus lazos morados o protocolos si son los primeros en violentarnos”. En la parte final del pronunciamiento hicieron énfasis en la necesidad de políticas públicas descentralizadas que lleguen a municipios y comunidades rurales, y en la protección de los grupos más vulnerables.
La activista y docente universitaria Cristela Trejo Ortiz, quien esta semana recibirá en la Legislatura el galardón “María Rodríguez Murillo“ por su labor en derechos humanos y equidad, estuvo presente en la marcha y pidió “que esta sea una marcha que se respete por las instituciones del estado”.