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Localmartes, 24 de diciembre de 2024

Santo Niño de Atocha, símbolo de protección y milagros

Se venera en Plateros, Fresnillo, Zacatecas, tercer centro religioso de México

Rosaura Rincón

Este recinto religioso no solo es un símbolo de fe para millones de peregrinos, sino también un destino clave para el turismo religioso

Considerado el tercer santuario más visitado del país, después de la Basílica de Guadalupe y la Catedral Basílica de Nuestra Señora San Juan de los Lagos, Plateros combina historia, devoción y arquitectura barroca.

Historia y arquitectura del Santuario de Plateros

Construido a finales del siglo XVIII, el Santuario del Santo Niño de Atocha destaca por su estilo barroco y el uso de cantera rosa.

Su acceso está marcado por escalones que conducen a un imponente edificio de tres niveles, con columnas salomónicas y dos torres gemelas coronadas por cruces.

En el interior, la imagen del Santo Niño ocupa un lugar especial: está en un camarín de cristal adornado con detalles dorados en el centro del altar principal.

Encima de él se encuentra un crucifijo conocido como “El Señor de los Plateros”, hecho de maderas duras, y en la parte superior está representada la Santísima Trinidad.

Un salón en los portales del atrio, construido por el obispo José María del Refugio, guarda miles de exvotos que dan testimonio de los milagros atribuidos al Santo Niño.

Fotografías, títulos profesionales y cartas de agradecimiento decoran este espacio, reforzando la conexión entre la fe y los favores recibidos.

¿Cómo llegó la imagen del Santo Niño de Atocha a México?

Existen dos versiones sobre la llegada de la venerada imagen del Santo Niño de Atocha a México.

Se dice que fue un regalo del marqués de San Miguel de Aguayo de España a la iglesia de Plateros. La imagen, que inicialmente representaba a la Virgen de Atocha, comenzó a inspirar la devoción al Niño que llevaba en sus brazos.


Otra versión relata que un grupo de mineros encontró la figura del Niño dentro de una peculiar pieza de hierro. Tras limpiar y pulir el material, descubrieron la imagen que hoy inspira a miles de fieles.

La figura del Santo Niño de Atocha de Plateros es una réplica de la que se encuentra en la Real Basílica de Nuestra Señora de Atocha en Madrid, España.

Con su característico sombrero de ala ancha, capa y accesorios de peregrino, como un bule con agua y una cesta de mimbre, el Santo Niño es símbolo de protección y milagros.

Un destino de fe y turismo religioso

Cada año, miles de peregrinos y turistas llegan a Plateros para rendir homenaje al Santo Niño de Atocha. 

Además de la pequeña imagen venerada en el santuario, destaca una estatua gigante del Santo Niño en las cercanías, un lugar que también se ha convertido en punto de encuentro para devotos y visitantes.

Oración al Santo Niño de Atocha

Quienes acuden al Santo Niño lo hacen con fe y esperanza, y muchos recitan esta oración en busca de su intercesión:

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