Tendenciasmartes, 27 de enero de 2026
Tamales el 2 de febrero: de dónde viene esta tradición
La tradición de comer tamales el 2 de febrero confirma la vigencia del sincretismo cultural mexicano
Héctor Román / El Sol de Zacatecas

El 2 de febrero, México celebra el Día de la Candelaria, una fecha en la que el consumo de tamales se convierte en un ritual colectivo que combina religión, historia y tradición gastronómica. Más allá de una simple costumbre culinaria, el acto de compartir tamales tiene un trasfondo cultural que explica por qué esta práctica se mantiene viva en prácticamente todo el país.
En la época prehispánica, el maíz era el eje de la alimentación y de la cosmovisión mesoamericana. Civilizaciones como la mexica, la maya y la zapoteca realizaban ceremonias dedicadas a deidades agrícolas como Tláloc y Chicomecóatl, a quienes se ofrecían alimentos elaborados con masa de maíz, entre ellos los tamales, como símbolo de agradecimiento y petición de buenas cosechas. Estas celebraciones solían coincidir con el cierre de un ciclo agrícola y el inicio de otro.
Con la llegada de los españoles, estas prácticas no desaparecieron, sino que se integraron al calendario católico. El Día de la Candelaria, que conmemora la presentación de Jesús en el templo y la purificación de la Virgen María, se estableció como una fecha clave dentro del proceso de evangelización. En México, los alimentos rituales de origen indígena se adaptaron a esta celebración, consolidando el consumo de tamales como parte central del festejo.
A este contexto religioso se suma una tradición popular que refuerza el carácter comunitario de la fecha: el vínculo con el Día de Reyes, celebrado el 6 de enero. Quien encuentra la figura del Niño Dios en la Rosca de Reyes asume el compromiso de ofrecer tamales el 2 de febrero. Este acuerdo simbólico fomenta la convivencia, la cooperación y el sentido de pertenencia dentro de familias, oficinas y comunidades.
En la actualidad, el Día de la Candelaria tiene también un impacto económico significativo. Miles de tamaleras y tamaleros incrementan su producción para atender la alta demanda, mientras que el consumo de ingredientes como maíz, hoja de maíz y hoja de plátano se eleva en mercados y tianguis. La fecha se ha convertido en una de las más importantes para la economía informal y para la preservación de recetas regionales, que incluyen variedades dulces, saladas y rellenas con ingredientes locales.
La tradición de comer tamales el 2 de febrero confirma la vigencia del sincretismo cultural mexicano, donde el pasado prehispánico y la herencia colonial conviven en una misma celebración. A través de este platillo, México reafirma su identidad y la centralidad del maíz en su historia, en su mesa y en su vida cotidiana.