40 horas: modernizar el trabajo para dignificar la vida
México enfrenta una decisión histórica: actualizar el tiempo constitucional del trabajo o mantener un modelo productivo diseñado para el siglo pasado.
Además, la regulación clara del trabajo extraordinario fortalece la seguridad jurídica. Establecer límites y pagos justos no afecta la competitividad; la ordena.
La reducción de la jornada laboral es una inversión en capital humano. Es una política de salud pública. Es una actualización constitucional necesaria.
El país que aspiramos construir no es aquel donde las personas viven para trabajar. Es aquel donde el trabajo permite vivir con dignidad.
Modernizar el tiempo de trabajo es modernizar a México. Y cuando el Estado protege el tiempo de las personas, protege su salud, su familia y su futuro.
La jornada de 40 horas no es un retroceso productivo. Es un paso firme hacia un modelo laboral más humano, más competitivo y más acorde con el siglo XXI.
México puede trabajar mejor.
Y también puede vivir mejor.













