Contexto / Alberto Andrés Alvarado Arámburo
Alberto o Don Alberto como popularmente se le conoció, fue hijo de Alberto Alvarado Falcón y María Luisa Arámburo, una reconocida maestra de música con raíces en El Triunfo, y hermana de Julia Arámburo, madre del exgobernador del Estado, Ángel César Mendoza Arámburo quien gobernó la entidad de 1975 a 1981.
Don Alberto nace en la calle Francisco I. Madero de la ciudad de La Paz, en donde nacerían y vivirían en su niñez y juventud tres de los cuatro gobernadores del PRI que entre 1975 y 1999 gobernaron Baja California Sur, los otros dos son: Ángel César Mendoza y Víctor Manuel Liceaga.
En 1947, tras dejar truncos los estudios de medicina en la capital del país, regresó a La Paz en donde ingresa al PRI a los 22 años como Director Juvenil y de Acción Social. Posteriormente laboró en la Junta Estatal de Caminos, así como administrador del Molino harinero El Sureño y de la planta de CFE en La Paz.
Por espacio de 10 años, de 1954 a 1964 fue Delegado de Gobierno en La Paz, en donde consolida relaciones políticas que después le servirían para ser Diputado Federal (1964-1967) y Senador de la República a partir de 1976, y gobernador de 1981 a 1987.
En la diputación federal establece relación política con el líder de la cámara baja Alfonso Martínez Domínguez, y fue cercano al Negro Sansores Pérez, ambos dirigentes del PRI nacional, al igual que gobernadores de Nuevo León y Campeche.
En su desarrollo político Alberto Alvarado fue titular de las delegaciones de Tláhuac y Álvaro Obregón en el Distrito Federal en los primeros años de la década de los 70 del siglo pasado.
A la distancia en el tiempo, la obra albertista sigue sirviendo a la sociedad sudcaliforniana. La Unidad Cultural Jesús Castro Agúndez, el Gimnasio de Usos Múltiples, la carretera escénica al Coromuel, el CREE, e impulsó la carretera Vizcaino-Pacífico Norte, entre otras.
Fue el Plan Hidráulico la obra insignia del gobierno de Don Alberto, con la construcción de las presas de La Buena Mujer, Iguajil y dejó avanzada la de San Lázaro, edificadas en La Paz, Comondú y Los Cabos respectivamente, obra que ningún gobierno ha podido continuar. Digamos que Alberto dejó muy alta la vara.
Recordemos que en su periodo de gobierno Los Cabos vive sus dos primeras administraciones municipales con Héctor y Francisco Palacios como alcaldes; en ese tiempo la zona austral de Baja California Sur daba los primeros pasos con Fonatur a la cabeza para convertirse en el desarrollo turístico que ahora es.
Ideológicamente se formó en el PRI del carro completo, del dominio hegemónico, que tenía como adversario a la derecha materializada por el PAN.
Su desarrollo político es en el tiempo del desarrollo estabilizador en México, cuando la cobija alcanzaba a cubrir mucho más que ahora.
Esta formación le dio un estilo personal de gobernar sui generis. Los políticos locales de aquellos años decían: “con Alberto no andas con medias tintas, en lo político…estás con él o contra él…”.
Dos frases que recurrentemente expresó identificaron su periodo como gobernante:
“…adelante, sudcalifornianos, el futuro es nuestro…” y “..no se puede gobernar de espaldas al pueblo…”
Alberto Alvarado muere trágicamente en la capital del país en febrero de 1996; pocos años antes, su esposa, María Teresa Soto había fallecido. Ambos descansan en paz en el panteón de Los Sanjuanes.
Hoy, Alberto Andrés Alvarado Arámburo es una referencia importante en la historia sudcaliforniana, con una obra material que ha trascendido generaciones.












