El Horizonte Sudcaliforniano / Cuando el agua vuelve al Estado: la Ley que desnuda a los acaparadores
Y esa época, al menos en el papel, está llegando a su final.
La Ley General de Aguas busca algo que parecía imposible en tiempos de privatización disfrazada: reordenar el uso del agua, poner límites al acaparamiento y sancionar el saqueo.
No es una ley perfecta —ninguna lo es—, pero sí un avance innegable para quienes vivimos en estados donde el agua vale más que el oro. Estos son algunos de los ejes que más deben importarle a Sudcalifornia:
1. Se acabó el “pase de manos”: límites a la transmisión de concesiones
En un estado donde hemos visto a grandes empresas acumular derechos con estrategias corporativas que bordean la simulación, este cambio es un golpe directo al corazón del acaparamiento.
2. Prórrogas con reglas claras: fin a los resquicios legales
3. Blindaje en tierras agrícolas: no más trucos para cambiar el uso













