“Aquí en La Paz somos dos equipos que colaboramos. Hay otro grupo, la doctora Enriqueta Velarde que ya está en la Universidad Veracruzana, pero trabaja en la isla Rasa.
Sin embargo, esa acción provocaba que muchos cuervos y otras especies aprovecharan el momento para comerse los huevos y los pollos de la colonia.
Menciona que de acuerdo con el Servicio de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos, la observación de aves es la actividad al aire libre de más rápido crecimiento.
El mexicano contribuyó a resolver el histórico enigma de la discrepancia de abundancias químicas en nebulosas; la argentina Mercedes Bidart también fue reconocida, pero en la categoría de CreaEmpresa
Pese a que hubo una reducción en el consumo de bebidas alcohólicas entre adolescentes, el alcohol continúa siendo una de las principales amenazas para la salud de los jóvenes.
El radar de penetración de la NASA realizó el hallazgo en el hemisferio norte de Marte; el delta es anterior al Western Delta, que data de hace unos tres mil 500 tres mil 700 millones de años
El 80 % de los tiburones costeros que se venden en los mercados de Chile son juveniles, es decir, que nunca alcanzaron a reproducirse antes de ser capturados
México tiene una tercera parte de aves marinas en el mundo, en la gráfica un albatros de la Isla Guadalupe / Foto: Cortesía / Yuri Albores
La Paz, Baja California Sur.- La destrucción del hábitat, la perturbación humana en las colonias de anidación y la pesca incidental son las principales amenazaspara las aves marinas enMéxico y Baja California Sur.
El profesor investigador del Departamento Académico de Ciencias Marinas y Costeras de la Universidad Autónoma de Baja California Sur (UABCS), Yuri Albores Barajas, informó que México ocupa el tercer lugar a nivel mundial en especies de aves marinas endémicas y el quinto en el número total de aves marinas.
Precisó que en el planeta hay un registro de 325 especies de aves marinas, de las cuales 120 se encuentran en México, y en Baja California Sur 56. Algunas son endémicas y anidan aquí y otras llegan para alimentarse en sus trayectos de migración hacia los hemisferios del sur y del norte del continente americano.
“Estamos en el paraíso de las aves marinas y en la península de Baja California tenemos la corriente de California que viene de Canadá. Es una corriente de agua fría, por lo que arrastra muchos nutrientes que al llegar a esta zona genera la surgencia, que es la base de la red trófica”.
La gaviota pata amarilla es endémica de Baja California Sur / Foto: Cortesía / Yuri Albores
Puntualizó que este ascenso de aguas profundas a la superficie, rica en nutrientes, en contacto con el sol genera el fitoplancton y zooplancton que son una explosión de alimento, “por eso tenemos tantas aves, mamíferos marinos, y productividad de peces”.
El académico explicó que entre las aves marinas que viven o migran al estado está la gaviota pata amarilla, que es la que se observa en el malecón de La Paz; el petrel mínimo, que es el ave marina más pequeña del mundo, la cual se encuentra en los islotes de Espíritu Santo, pero como su color es negro y es un ave nocturna no es fácil distinguir.
La gaviota ploma en la isla Rasa, al sur de Bahía de Los Ángeles y el petrel negro, cuya población es de más de un millón y medio de ejemplares que se distribuyen en la zona del Golfoy del Pacífico de la península de Baja California.
Pelícanos de la isla Espíritu Santo, en ejercicio de caza / Foto: Cortesía / Yuri Albores
Mencionó que en BCS anidan alrededor de 25 aves marinas, mientras que otras 30 son migratorias. En el libro“El paraíso también tiene alas. Viajes Épicos: aves marinas, playeras y costeras de Los Cabos”, editado por la UABCS, se describen 79 especies de patos marinos, albatros, pardelas, paíños, pelícanos, gaviotas, fragatas, cormoranes y gallitos marinos, entre otras.
El investigador manifestó su admiración por las aves marinas porque además de su belleza tienen una gran fortaleza, ya que algunas viajan miles de kilómetros de ida y vuelta entre hemisferios y continentes.
“Las aves marinas tienen la capacidad de explotar el ambiente marino, como su nombre lo dice, y tienen adaptaciones. Entonces pueden estar en el mar sin tocar tierra por años”.
Colonia de fragata tijereta en la Isla Espíritu Santo, BCS / Foto: Cortesía / Yuri Albores
Consideró que a pesar de todos sus atributos, las aves marinas no tienen la valoración que merecen, porque son pocos los grupos de investigación en México y en Baja California Sur.
Hay otros en Guadalajara y la Ciudad de México. No somos muchos, entonces nuestra tarea principal es hacer investigación y cuando nos sobra un poco de tiempo, o fuera de la temporada reproductiva, hacemos un poco de divulgación”.
Yuri Albores dijo que el avistamiento de aves marinas es una actividad incipiente en Baja California Sur, “porque si queremos hacer un tour de aves pelágicas tenemos que ir a Los Barriles, por ejemplo, y de ahí alejarnos cuatro o cinco horas de la costa.
Entonces hay que rentar una lancha, poner combustible, comprar alimentos, y por eso es mucho más caro que ir a una laguna”. Entre los riesgos que enfrentan las aves marinas en México y Baja California Sur, aseveró que el principal “es la destrucción del hábitat, ya que los humanos llegamos donde están, las desplazamos y molestamos cuando se encuentran en sus colonias”.
Pardela sombría viaja miles de kilómetros para anidar en el país sudamericano de Chile / Foto: Cortesía / Yuri Albores
Comentó que en 2015, un grupo de investigadores comenzó a trabajar en la isla Espíritu Santo y observaron cómo los prestadores de servicios turísticos llevaban a los turistas a ver fragatas, así que revolucionaban el motor de sus lanchas para que las aves levantaran el vuelo y la foto se viera más espectacular.
Expresó que ante esta situación los investigadores y autoridades colocaron boyas a 20 metros de la colonia y se prohibió que se revolucionara el motor, y aunque los turistas no obtienen fotos como antes, sí reciben mucha información valiosa, como el hecho de que las fragatas son capaces de dormir de 15 a 20 segundos en el aire, en viajes que duran de 15 a 20 días sobre el mar.
El especialista en aves marinas dijo que en la lista de especies en peligro de extinción en México se encuentra la pardela que se encuentra en una de las islas del archipiélago Revillagigedo, cuando antes estaba en tres. Y es que en las islas Socorro y Clarión las especies animales introducidas, como gatos, perros, cabras y cerdos, acabaron con muchas de las aves marinas.
Yuri Albores mencionó que en Baja California Sur, afortunadamente no se tienen reportes de especies al borde de la desaparición; sin embargo, sí hay problemas con la pesca de los barcos sardineros que al apretar el producto en sus redes liberan el aceite y eso afecta la impermeabilidad de los plumajes de las aves marinas, lo que impide que vuelen.
En Baja California Sur hay siete especies de gaviotas, de las cuales cinco anidan en el estado y una de ellas es endémica, la gaviota pata amarilla. Comentó que las gaviotas tienen un comportamiento plástico, se adaptan rápido a las condiciones antropogénicas (provocadas por los seres humanos), de manera que comen los alimentos que llevan los turistas a las playas o incluso buscan comida en los basureros.
Puntualizó que con el cambio climático hay desplazamiento de aves marinas y diminución de alimento, por lo que muchas mueren de inanición, pero otras se adaptan, de tal forma que reducen su capacidad de reproducción.
El investigador expresó que en Baja California Sur no se ha registrado mortandad de aves marinas en los últimos años, recordando que hace una década sí se dio una muerte inusual de pelícanos en el Golfo de Ulloa, en la isla Margarita.
Mencionó que las aves han inspirado al hombre a volar por los cielos, pero igual son extraordinarios radares, ya que los pescadores saben que donde hay una parvada de aves sobre el mar, ahí puede haber cardúmenes.
En el libro“El paraíso también tiene alas” se menciona que de las actividades ecoturísticas con potencial en BCS, en el corredor turístico Los Cabos La Paz, resalta el aviturismo, gracias a su diversidad de ambientes y a su privilegiada posición geográfica en las rutas migratorias del Océano Pacífico, lo cual se refleja en un alto número de registro de especies solo para esta región”.
“Increíble imaginar que hoy ese discreto y no siempre perceptible grupo incluye una quinta parte de la población de Estados Unidos. Más de 50 millones de personas que superan el número de cazadores y pescadores juntos”.
Destaca los ingresos que se reciben por concepto del aviturismo en Estados Unidos, Canadá y México, pero lo más importante es que se ejerce un impacto general positivo en lugar de negativo, ya que la observación de aves prospera en la conservación, y su crecimiento depende de la preservación de la biodiversidad.