Pese a que hubo una reducción en el consumo de bebidas alcohólicas entre adolescentes, el alcohol continúa siendo una de las principales amenazas para la salud de los jóvenes.
El radar de penetración de la NASA realizó el hallazgo en el hemisferio norte de Marte; el delta es anterior al Western Delta, que data de hace unos tres mil 500 tres mil 700 millones de años
El 80 % de los tiburones costeros que se venden en los mercados de Chile son juveniles, es decir, que nunca alcanzaron a reproducirse antes de ser capturados
Personal de salud realiza una mastografía como parte de las acciones de detección oportuna del cáncer. / Foto: Archivo / El Sudcaliforniano
La Paz, Baja California Sur.- Cada 4 de febrero se conmemora el Día Mundial contra el Cáncer, una fecha establecida a partir de acuerdos internacionales alcanzados en el año 2000, durante una cumbre global celebrada en París, con el objetivo de reforzar la prevención, la detección oportuna y la atención integral de esta enfermedad.
La conmemoración es impulsada por la Unión Internacional contra el Cáncer (UICC), con el respaldo de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS), y busca concienciar a la población, promover hábitos saludables y fortalecer el acceso a servicios de atención médica para reducir el impacto del cáncer a nivel global.
De acuerdo con información difundida por la Secretaría de Salud federal, el cáncer puede desarrollarse en prácticamente cualquier parte del cuerpo humano. En condiciones normales, las células se forman, se multiplican y mueren de manera ordenada; sin embargo, cuando este proceso se altera, pueden surgir células anormales que se reproducen sin control. Estas células pueden formar tumores, que se clasifican en benignos o malignos.
Según esta dependencia, los tumores benignos no se diseminan a los tejidos cercanos y, por lo general, no reaparecen una vez extirpados. En contraste, los tumores malignos pueden invadir tejidos cercanos y propagarse a otras partes del cuerpo, un proceso conocido como metástasis. Asimismo, existen tipos de cáncer que no forman tumores sólidos, como los cánceres de la sangre, entre ellos la leucemia.
Especialistas del sector salud brindan apoyo a un paciente durante un estudio de imagen. / Foto: Archivo / El Sudcaliforniano
En Baja California Sur, los tumores malignos representan actualmente la segunda causa de muerte, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Los registros más recientes, correspondientes a 2024, señalan que en la entidad se contabilizaron 630 defunciones asociadas a este tipo de padecimientos, solo por debajo de las enfermedades del corazón.
En este contexto, el personal de enfermería desempeña un papel fundamental en el tratamiento y seguimiento de las personas diagnosticadas con cáncer. Así lo explicó Cindy Ávila Valdés, enfermera operativa en el Hospital General con Especialidades Juan María de Salvatierra, adscrita al área de Oncología Pediátrica, donde también participa como enfermera educadora.
“El personal de enfermería participa activamente en los tratamientos y en el acompañamiento del paciente con cáncer, asegurando la administración segura de las terapias, como los citotóxicos es decir las quimioterapias, además del apoyo emocional y educativo tanto al paciente como a la familia”, señaló.
Ávila Valdés indicó que la atención a pacientes oncológicos requiere una mayor especialización y una vigilancia constante, debido a la complejidad de los diagnósticos, los tratamientos y sus efectos secundarios. “Son procesos largos, en algunos casos de más tres años, como ocurre con ciertos tipos de leucemia, lo que implica un seguimiento continuo y un enfoque integral”, explicó.
Personal de enfermería acompaña a pacientes durante la aplicación de quimioterapia. / Foto: Archivo / El Sudcaliforniano
Además del aspecto clínico, destacó la importancia de la empatía y la escucha durante la atención diaria. “La escucha y la empatía son fundamentales para generar confianza, sobre todo en oncología pediátrica, donde es necesario que el paciente se sienta seguro para aceptar los procedimientos y expresar sus necesidades emocionales”, comentó.
Parte del trabajo de enfermería, agregó, consiste en la capacitación constante a madres, padres y cuidadores. “Nosotros capacitamos a los papás para que los cuidados que se brindan en el hospital continúen en casa, adaptándolos a las condiciones del paciente, con el objetivo de evitar infecciones que puedan retrasar el tratamiento”, señaló.
Entre los principales retos del personal de enfermería, la especialista mencionó la carga emocional y la responsabilidad que implica el manejo de medicamentos de alto riesgo. “La salud mental debe ser prioridad, además de la capacitación continua para el manejo correcto de tratamientos y el acompañamiento permanente de los pacientes y sus familias”, apuntó.
Finalmente, subrayó que el tratamiento del cáncer requiere un trabajo coordinado entre distintas áreas de la salud. “Este es un trabajo en equipo, donde el paciente es el eje central y cuenta con un grupo multidisciplinario que lo acompaña en cada etapa del proceso”, concluyó.
La conmemoración del Día Mundial contra el Cáncer busca visibilizar estos esfuerzos, además de reforzar la importancia de la prevención, la atención oportuna y el acompañamiento durante el tratamiento, en un escenario donde el trabajo del personal de salud resulta clave frente a esta enfermedad.