La Paz es un refugio para el tiburón ballena, especie en riesgo de extinción
La capital sudcaliforniana es un punto clave para los juveniles que encuentran en la bahía alimento abundante, además de un lugar ideal para descansar
Alan Flores
El pez más grande del mundo se ha convertido en emblema local, pero también en un recordatorio de los riesgos que enfrenta su supervivencia: la pesca incidental, la contaminación, las colisiones con embarcaciones y el turismo no regulado.
El registro mostró predominancia de machos juveniles con 54, seguidos por 14 hembras y ocho ejemplares cuyo sexo no pudo determinarse. Diciembre fue el mes de mayor actividad, con 206 avistamientos en un solo mes.
Estos datos confirman que La Paz es un punto neurálgico para juveniles que encuentran en la bahía alimento abundante y un refugio temporal.
Sin embargo, García advierte que la estabilidad de la población depende de monitoreos constantes y de la aplicación estricta de normas que regulan la interacción turística.
Un guardián del ecosistema
El tiburón ballena no solo atrae visitantes; también cumple un papel ecológico crucial. Según explica García, estos gigantes trasladan nutrientes desde aguas profundas hacia la superficie.
“Esto hace que los océanos se mantengan sanos, pues permiten que muchas especies encuentren alimento gracias al movimiento vertical de los tiburones ballena”. Un servicio invisible pero vital para la productividad marina.
Hallazgos recientes de investigación
De la caza al turismo sostenible
La especie está catalogada como en peligro de extinción por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) desde 2016 y aparece como amenazada en la NOM-059-SEMARNAT-2010.
En La Paz, antes de 2018, se registraban frecuentemente individuos con lesiones por choques con embarcaciones.
El 30 de noviembre de 2018 se decretó la declaratoria de Área de Refugio y un plan de manejo reforzado, por lo que el escenario ha mejorado.
Las colisiones, aunque persisten, han disminuido: aún uno de cada dos tiburones muestra heridas recientes, pero en proporciones menores a las de hace una década.
“En
Economía local en juego
Según datos de la Secretaría de Turismo y Economía (Setue) del gobierno estatal, La Paz recibe cerca de un millón de visitantes al año, y hasta 40% llega motivado por actividades de naturaleza o ecoturísticas.
La observación del tiburón ballena es la más demandada y genera una derrama de alrededor de 100 millones de pesos por temporada.
Detrás de cada uno de los más de 90 permisos expedidos para lanchas turísticas, hay al menos cinco familias que dependen de esta actividad para subsistir.
El gobernador Víctor Manuel Castro Cosío ha solicitado que estos permisos se entreguen en su mayoría a prestadores locales.
No obstante, los desafíos persisten. El director de Whale Shark México identifica tres principales amenazas:
Ciencia y divulgación
El proyecto de investigación Whale Shark México, de la asociación civil Conexiones Terramar, documenta desde 2001 la presencia del tiburón ballena en distintas zonas del país.
En este trabajo, hacen un recorrido por el área de refugio del tiburón ballena de bahía de La Paz, donde la abundancia de recursos naturales permite que diferentes especies marinas lleguen a reproducirse y alimentarse.
Suscríbete aquí a la edición digital de El Sudcaliforniano
Un llamado al futuro
Con 28 millones de años habitando los mares, el tiburón ballena es un sobreviviente de la prehistoria. Sin embargo, su permanencia hoy depende de decisiones humanas.
García concluye con un mensaje claro: “El tiburón ballena merece seguir coexistiendo con nosotros. Hagamos todo lo posible para que las futuras generaciones puedan seguir observándolo”.






























