“Cada lentejuela se cose a mano”: Esto cuesta vestir a la corte real del Carnaval La Paz
Cada año, la corte real del Carnaval de La Paz renueva sus trajes e indumentarias diseñadas a medida
Pablo Diestro
Contrario a lo que podría llegar a creerse, los accesorios de cada reina y rey no se reutilizan, ya que cada diseño se adapta al tema del carnaval en turno, y los vestidos solamente de las majestades pueden costar entre 15,000 y 35,000 pesos.
“Tenemos muchos años trabajando con la señora Lupita Cosío, una excelente diseñadora y confeccionista que, junto con su grupo de artesanos, realiza un trabajo elogiado incluso en periódicos de Mazatlán”.
La corona, confeccionada a partir de una base de alambre reforzado, se forra con telas satinadas, piedras, lentejuelas y plumas, logrando un acabado espectacular y acorde.
“Cada año se elabora una corona única, adaptada al tema del carnaval, y no se repite la misma pieza. Esta versatilidad permite que cada coronación sea una experiencia única y visualmente impactante”.
¿Cuál es el proceso de confección?
El proceso de elaboración de los vestuarios inicia en octubre, cuando Lupita Cosío y su equipo sacan los primeros patrones y cortes de tela. Posteriormente, ajustan el diseño de acuerdo a las medidas y preferencias de los candidatos a las coronas.
Actualmente, para el Carnaval La Paz 2025, los trabajos se encuentran al 97% de finalización, y asegura que cada traje esté listo a tiempo para el evento.
De acuerdo con Guzmán Lara, cada vestido se confecciona de forma meticulosa y sin recurrir únicamente a la producción en masa con máquinas.
Respecto al costo final de cada vestuario, reiteró que varía dependiendo del diseño y los materiales utilizados; además, dijo que los elementos del vestuario no se destruyen tras el carnaval, sino que cada integrante de la corte conserva su traje para futuras coronaciones, exposiciones y eventos promocionales.
¿Quién es Lupita Cosío, la diseñadora del vestuario de la corte real del carnaval de La Paz?
Lupita Cosío es cabeza de un taller de costura que viste desde hace varios años, y es una figura esencial que cuenta con más de 30 años de experiencia. La diseñadora aprendió de maestros como Ringui Balarezo y con el paso del tiempo perfeccionó cada uno de los trajes que elabora.
Su dedicación y el trabajo de su equipo de ocho a diez artesanas son fundamentales para mantener la calidad y originalidad de cada vestuario, comentó el funcionario.
Suscríbete aquí a la edición digital de El Sudcaliforniano
Esta filosofía permite que el vestuario de la corte se convierta en una parte de la historia de las fiestas carnestolendas, de exposiciones culturales y eventos turísticos que demuestran el impacto de su labor en la promoción de la identidad y el arte local.
























