Casa Valentina lleva más de una década siendo refugio para niños con cáncer en BCS
En la actualidad brinda sus servicios a 52 menores y 100 personas cuidadoras que reciben hospedaje, alimentación y apoyos de traslado. Más del 90% de los pacientes se logra recuperar
Raymundo León
“Este beneficio va dirigido a menores de escasos recursos que habitan en Baja California Sur y algunos casos de otras entidades que se ven obligados a cambiar de residencia para recibir atención médica en nuestro estado”.
La psicóloga hace terapias de juego, de dibujo, de rompecabezas; nos disfrazamos junto con ellos y el ambiente se pone bien. Las actividades buscan mantener un entorno más ligero para los menores.
Y si bien, más del 90% de los menores se recupera, hay otro 10% que no lo hace, y generalmente los decesos ocurren de noche o en la madrugada por lo que no los ven y solo les avisan por mensaje. El equipo también enfrenta pérdidas difíciles.
Dijo que los niños son conscientes de su enfermedad y de hecho hasta les dicen qué tipo de quimioterapia les están poniendo cuando les toca ingresar al hospital. “Son unos niños muy maduros, muy conscientes de su situación médica, la verdad”.
La infraestructura de la Casa Valentina suele ser suficiente, aunque a veces hay saturación, por lo que les vendría bien tener dos habitaciones más, lo cual se ha platicado, pero todavía no se ha realizado el proyecto, concluyó la coordinadora.
Dijo que muchas veces los niños provienen de familias disfuncionales, por lo que alrededor del 50% llegan acompañados solo por sus madres, además de que durante el proceso de tratamiento es frecuente que haya separaciones.
Manifestó que la tasa de recuperación es alta entre los menores que llegan a la Casa Valentina, destacando la resiliencia de los mismos ante sus enfermedades. La recuperación supera el 90% en muchos casos.























