Celebran Peregrinación por la Paz y 75 años del Obispo Alba Díaz
Miles de fieles recorrieron La Paz en la tradicional caminata que conmemoró el cumpleaños del jerarca católico, previo a su sucesión oficial el próximo 24 de febrero.
Miles de fieles recorrieron La Paz en la tradicional caminata que conmemoró el cumpleaños del jerarca católico, previo a su sucesión oficial el próximo 24 de febrero.

Raúl Rodriguez De León
La Paz, Baja California Sur. - En un contexto marcado por la fe y la transición eclesiástica, la comunidad católica de Baja California Sur se congregó masivamente este sábado 24 de enero de 2026 para celebrar la tradicional Peregrinación por la Paz.
Este evento anual, que suele centrarse en la petición de cese a la violencia, adquirió este año una connotación histórica particular al converger con la celebración de los 75 años de vida del Obispo Miguel Ángel Alba Díaz, edad canónica que marca la presentación de su renuncia ante el Vaticano, y la festividad de Nuestra Señora de La Paz.
La jornada movilizó a miles de ciudadanos desde el Santuario de Guadalupe hasta la Catedral, transformando las calles del centro histórico en un río de vestimentas blancas y oraciones, en lo que representa el inicio de la despedida del prelado que ha guiado la diócesis durante casi un cuarto de siglo.
¡Recibe las noticias más importantes de Baja California Sur a través de nuestro newsletter!

Para detallar los pormenores de esta movilización y el significado de la doble celebración, se consultó a Juan Gómez Esqueda, vocero de la Diócesis de La Paz, quien ofreció claridad sobre la logística del evento y el proceso administrativo que vive la iglesia local. Al respecto de la naturaleza dual de esta convocatoria, el portavoz señaló:
“Hoy vamos a decir que hay un doble motivo. Primeramente lo que se hace tradicionalmente desde hace ya 24 años el celebrar una jornada por la paz, en este caso una peregrinación y hoy añadimos también el agradecimiento a Dios por los 75 años de vida de don Miguel Ángel Alba Díaz. También en el contexto de la celebración de Nuestra Señora de la Paz, que es la patrona aquí de nuestra ciudad”.
Esta fusión de motivos generó una asistencia multitudinaria que, según estimaciones de la propia diócesis, rondó las cinco mil personas. La tradición de realizar esta jornada por la paz tiene raíces profundas en la gestión del actual obispo; según relató el propio Alba Díaz durante la misa, la iniciativa surgió apenas un mes después de su llegada a la diócesis en 2001, coincidiendo con los atentados terroristas del 11 de septiembre en Nueva York.
Desde entonces, la iglesia local ha mantenido ininterrumpidamente este llamado a la concordia social, evolucionando de una conexión radial entre parroquias a la masiva peregrinación física que se observa hoy en día.

A pesar del tono de despedida que permeó el ambiente, la vocería de la diócesis fue enfática en aclarar los tiempos canónicos para evitar confusiones entre la feligresía sobre la titularidad del obispado. Gómez Esqueda precisó la situación jurídica actual del jerarca:
“El Papa ya aceptó la renuncia pero luego de aceptar la renuncia se pone una fecha para cuando es, vamos a decir, el cambio de mando. En este caso será el 24 de febrero, dentro de un mes tendremos una misa en donde ya de una manera ahora sí oficial entra como titular de la diócesis Monseñor Miguel Ángel de Espinosa Garza”.
Por consiguiente, Miguel Ángel Alba Díaz continúa en pleno ejercicio de sus funciones administrativas y litúrgicas hasta la fecha señalada. El periodo actual funciona como un interinato de facto donde la figura del Obispo Coadjutor, Espinosa Garza, se prepara para la sucesión automática. Este proceso ordenado permite que la diócesis continúe su funcionamiento regular, manteniendo las menciones litúrgicas al obispo saliente en todas las eucaristías celebradas en el territorio sudcaliforniano hasta el penúltimo día de febrero.
La relevancia del evento quedó manifiesta con la presencia de altas dignidades eclesiásticas, destacando la asistencia del Nuncio Apostólico en México, Joseph Spiteri, quien presidió la Eucaristía solemne. Sobre la participación de la jerarquía católica y el mensaje central, el vocero diocesano comentó:
“En realidad quién va a presidir es el Nuncio Apostólico, es vamos a decir es el embajador del Vaticano en México. Obviamente pues va a ser el agradecimiento a don Miguel por los años de servicio aquí en la diócesis y 24 años ya con nosotros, en este año ya cumpliría 25. Y obviamente pues también está el mensaje por la paz, o sea, el pedir para que no solamente le pidamos a las autoridades que nos ayuden con la seguridad, sino que hagamos conciencia cada uno como ciudadanos”.
La ceremonia litúrgica, que inició a las 18:00 horas frente a la Catedral tras la llegada del contingente, contó con la concelebración de obispos de diversas diócesis, incluyendo a Rafael Valdez de Ensenada, Enrique Sánchez de Mexicali, Jorge Cabazos de San Luis Potosí, Alonso Garza de Piedras Negras y Jaime Rodríguez. Esta convocatoria de líderes religiosos subraya el peso específico de la Diócesis de La Paz en la provincia eclesiástica y el reconocimiento a la trayectoria de Alba Díaz.
Durante su intervención frente a los fieles, el obispo Miguel Ángel Alba Díaz realizó un balance de su trayectoria vital y pastoral, ofreciendo datos precisos sobre la distribución de sus años de servicio. En un momento de franqueza ante la congregación, expresó:
“Sí les pido que se unan a mi oración, a mi acción de gracias porque el Señor me permite llegar a los 75 años. De los cuales pues han quedado muy bien distribuidos. Una tercera parte fue en Monterrey. Allá estuve 2 años en parroquia. Bueno, primero 24 años de formación, que fueron los primeros 11 que estuve con mi familia, los 12 que estuve en el seminario y 1 año de diaconado. Después vinieron otros 25 años más o menos, que estuve 2 años en una parroquia como vicario, luego pasé a ser ecónomo del seminario por 5 años y luego pasé a la rectoría del seminario de Monterrey por otros largos 13 años”.
El desglose biográfico resalta que la mayor parte de su ministerio episcopal se ha desarrollado en tierras sudcalifornianas, donde ha permanecido casi 25 años, superando el tiempo dedicado a sus cargos administrativos en el seminario de Monterrey. Su llegada a La Paz el 28 de agosto de 2001 marcó el inicio de una etapa de consolidación para la iglesia local.
Suscríbete aquí a la edición digital de El Sudcaliforniano
Al concluir su mensaje, el prelado solicitó a los asistentes orar no solo por su pasado, sino por su preparación espiritual para la etapa final de su vida, enfatizando la dimensión humana y trascendente de su retiro inminente.