Localmiércoles, 12 de febrero de 2025
¿Cómo afectan a Baja California Sur los aranceles al acero y aluminio?
Pequeños constructores desestiman daños en la economía local por medidas arancelarias impuestas por Donald Trump
Aarón Romero
Pequeños constructores desestiman daños en la economía local por medidas arancelarias impuestas por Donald Trump
Aarón Romero

La Paz, Baja California Sur.- El 25% de arancel al aluminio y acero impuesto por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, podría impactar negativamente a la industria de la construcción en Baja California Sur, dio a conocer Juan Carlos Esqueda Hampl, consejero nacional de la Confederación de Cámaras de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco Servytur).
La medida, que entraría en vigor a partir del 12 de marzo, aplicada a la importación de acero y aluminio mexicano, podría incrementar los costos, reduciendo la inversión en nuevos proyectos y elevando el precio de la vivienda, afectando a consumidores finales y desacelerar al sector inmobiliario, de acuerdo a la opinión del asesor de la Concanaco Servytur.
Mencionó que este incremento encarecería los productos elaborados con los materiales antes mencionados, como son los electrodomésticos, aires acondicionados, mobiliario y estructuras metálicas afectando a consumidores y a los negocios que dependen de estos productos poniendo en riesgo los empleos por despidos o disminución de la contratación de trabajadores.
El lunes 10 de febrero el presidente norteamericano, Donald Trump, firmó la orden ejecutiva 232 de la Ley de Expansión Comercial Norteamericana lo cual impone un 25% de incremento de impuesto de pago por importación a los Estados Unidos del acero y el aluminio mexicanos que ingresa a la unión americana. Esqueda Hampl mencionó que la imposición de este arancel afectará además a sectores que dependen de estos materiales.

Explicó que si bien es cierto estos materiales se producen en México, Baja California Sur tiene una fuerte dependencia de la importación de acero y aluminio debido a su ubicación geográfica y a la limitada producción local de estos insumos. Por lo cual el incremento afectaría en cuanto al encarecimiento de productos clave como varilla, perfiles estructurales, láminas para techos y marcos de aluminio para ventanas, y puertas.
Con el incremento, como efecto incrementa los costos en de un 15 a un 30%, dependiendo el grado que tengan las empresas locales a los materiales importados; además, las empresas con contratos firmados y precios fijados enfrentan dificultades, “ya que no podrían trasladar los costos adicionales a los clientes en el corto plazo mermando su margen de ganancia”.
Apuntó que el escenario que podría enfrentar la industria de la construcción es el retraso de obras de infraestructura, vivienda, desarrollos turísticos, afectando el dinamismo del sector y con ello generando disminución en la inversión en nuevos proyectos. Además de que los desarrolladores podrían posponer o cancelar proyectos, lo que reduciría la actividad en la industria y afectará el empleo.

El empresario paceño radicado en Los Cabos, Francisco Carballo, consideró que la medida arancelaria aprobada por Donald Trump de ninguna manera afectará al sector de la construcción sudcaliforniana, más bien incrementa los costos a los compradores de acero y aluminio en Estados Unidos.
“Le va a costar más caro al gabacho, no al mexicano”Francisco Carballo
Explicó que los embarques al momento de llegar a la aduana norteamericana deberán pagar impuestos en Estados Unidos de un 25% cuando anteriormente era menor. Mencionó el ejemplo de que si antes había un impuesto de 5% y llega un embarque de producto de 1 millón de pesos, ahora se tendrá que pagar un millón 250 mil pesos más en lugar de un millón 50 mil. Pero en Baja California Sur no afecta, ya que esos productos se traen de Monterrey y Chihuahua.
Por otra parte, el constructor José Robles mencionó que las medidas arancelarias al aluminio y al acero de exportación de México a los Estados Unidos no lesionan la economía de los mexicanos porque son aranceles a los productos que se exportan y se venden en la unión americana no en México. Por lo tanto, los compran los consumidores norteamericanos, no los mexicanos, así que no afectará en nada la economía de Baja California Sur.