Dos embarcaciones grandes siguen hundidas a dos años del huracán Norma
A dos años del fenómeno meteorológico, permanecen dos cascos hundidos pese a obligaciones legales que responsabilizan a los propietarios y aseguradoras.
Pese a que la legislación marítima federal establece la obligación de remover o señalizar embarcaciones hundidas y contar con un seguro.
En la bahía de La Paz, los casos de omisión se repiten entre embarcaciones privadas sin seguro o con coberturas limitadas, lo que genera un rezago ambiental y administrativo en el retiro de restos.
Estas estructuras, al permanecer sumergidas, representan un riesgo para embarcaciones menores y una fuente potencial de contaminación por restos de combustible o materiales metálicos.
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Cascos varados en la bahía de La Paz, durante el paso del huracán Norma en 2023. / Foto: Alberto Cota | El Sudcaliforniano
La Paz, Baja California Sur. - Desde octubre de 2023 a la fecha, dos embarcaciones de grandes dimensiones permanecen hundidas en la bahía de La Paz. A dos años del paso de Norma, estos barcos se ubican en distintos puntos del litoral sin que los propietarios se hayan identificado ni se haya realizado su retiro.
De acuerdo con una solicitud en la Plataforma Nacional de Transparencia a la Administración Portuaria Integral de Baja California Sur (APIBCS), con folio UT/019/2025, se informó que durante 2023 se registró el hundimiento de una embarcación dentro del polígono portuario.
En 2024 no se reportaron casos similares y en lo que va de 2025 se contabilizan dos hundimientos y cinco encallamientos. El documento precisa que en 2023 hubo un total de 23 embarcaciones en el área, mientras que en 2025 la cifra asciende a 111, de las cuales 104 se encuentran fondeadas. APIBCS aclaró que no cuenta con registros previos a 2023 ni con información del tipo de embarcación o su nacionalidad.
La falta de supervisión efectiva y los altos costos de remoción han dejado dicha tarea en autoridades y colectividades locales. De acuerdo con APIBCS, durante la emergencia ocasionada por el huracán Norma se realizaron maniobras con grúas, maquinaria pesada y buzos certificados para retirar y reflotar yates y embarcaciones menores.
“Por nuestra parte retiramos entre 28 y 30 embarcaciones en toda la bahía de La Paz, quedando aquellas que excedían las capacidades técnicas o de seguridad para nuestro personal. Capitanía de Puerto puede ampliar la información del estatus que guardan dichas embarcaciones”, señaló la institución.
Las operaciones se concentraron en las zonas de mayor accesibilidad y seguridad, pero el retiro completo de los cascos varados no fue posible debido a sus dimensiones y condiciones de deterioro, según el informe emitido por la autoridad portuaria.
La Ley de Navegación y Comercio Marítimo establece que los propietarios son responsables de retirar los restos de sus embarcaciones en caso de hundimiento o encallamiento, así como de asumir los costos de remediación ambiental.
Embarcaciones hundidas continúan sin ser retiradas del litoral paceño pese a la obligación legal de sus propietarios. / Foto: Alberto Cota | El Sudcaliforniano
En la práctica, el cumplimiento es limitado. Astrid Karam, vicepresidenta de Marine, Cargo & Logistics and Aviation, explicó que las pólizas de yates y lanchas en México no suelen incluir las coberturas necesarias.
“En México la ley impone una responsabilidad amplia, pero en la práctica la remoción de escombros y la remediación ambiental no vienen automáticamente en la póliza de yates o lanchas: son extensiones costosas y condicionadas.
Si un yate se hunde, el dueño puede descubrir que la aseguradora solo pagó la reparación o el total del casco, pero no los trabajos integrales de remoción o las multas ambientales, salvo que esas coberturas se hubieran contratado y documentado expresamente”, explicó Karam.
Restos de barcos encallados frente al malecón de La Paz presentaron un riesgo para la navegación y el medio marino. / Foto: Alberto Cota | El Sudcaliforniano
Karam explicó que los costos de retiro varían considerablemente y en ocasiones superan el valor comercial del barco. “El rango de costos para el retiro de una embarcación va desde mil y hasta 200 mil dólares en casos de embarcaciones grandes”, comentó.
En La Paz, las labores de retiro han sido asumidas en parte por agrupaciones ciudadanas, como Mar Libre, que ha recolectado recursos mediante donaciones para extraer estructuras hundidas. “Hemos retirado nueve embarcaciones con donativos de entre 20 y 45 mil pesos por barco”, señaló su fundador, Pablo Ahuja.
Los cálculos de la agrupación estiman un gasto cercano a 250 mil pesos, financiado por aportaciones voluntarias y sin participación directa de propietarios o aseguradoras. Ahuja advirtió que aún quedan restos de cascos en zonas como El Mogote y los manglares, algunos de difícil acceso por requerir maniobras desde mar abierto.
“Sé de tres por el Mogote que aún están varados en los manglares. Hubo un velero hundido por la punta del Mogote; entraron con retroexcavadora y dumper solo para sacar la quilla de plomo y dejaron el resto del casco en el agua”, afirmó.
El impacto también alcanza a las actividades pesqueras. En la zona de 5 de Febrero y Rangel, el casco varado de un barco sigue afectando las maniobras de pescadores locales. Juan Carlos Telechea, presidente de la cooperativa Pescadores Auténticos del Manglito, indicó que “el casco varado reduce el área de maniobra de las pangas tanto de la cooperativa como de las de tours. Aquí se mueven pangas todo el día”.
Con el paso del tiempo y el cambio de mareas, los cascos encallados modifican la dinámica de las corrientes y bancos de arena, afectando directamente la seguridad de navegación y la productividad pesquera en la temporada alta, advirtió el presidente de la cooperativa.