Entre cenas, posadas y reuniones: claves para cuidar el peso en diciembre
Especialistas en nutrición recomiendan moderación, equilibrio en las porciones y hábitos básicos como la hidratación y la actividad física para transitar la temporada decembrina sin afectar la salud
Carolina Vizcarra
La Paz, Baja California Sur.– Las celebraciones de diciembre suelen venir acompañadas de cambios en la rutina diaria, reuniones familiares, comidas abundantes y un mayor consumo de alimentos altos en grasa y azúcar.
En este contexto, el cuidado del peso y de la salud en general se convierte en una inquietud frecuente para muchas personas, particularmente ante la percepción de que las fiestas decembrinas implican, de manera inevitable, un aumento de peso.
De acuerdo con la nutrióloga Galia Armendáriz Ramírez, el primer paso para enfrentar esta temporada no está en la restricción extrema, sino en la moderación.
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Señaló que es importante no generar miedo o preocupación excesiva hacia las costumbres alimentarias propias de estas fechas, sino enfocarse en evitar los excesos, que representan una de las principales causas del aumento de peso durante diciembre.
La especialista explicó que es posible consumir alimentos altos en grasa o azúcar, siempre que se haga en cantidades pequeñas y de forma consciente.
“Podemos darnos permiso de consumir ciertos alimentos, pero en porciones moderadas”, indicó, al subrayar que el equilibrio es un factor clave para mantener hábitos saludables sin dejar de participar en las celebraciones.
Uno de los aspectos centrales que destacó es la inclusión de frutas y verduras en las comidas principales del día. Detalló que tanto en el desayuno, la comida como la cena es recomendable añadir una guarnición abundante de verduras, ya sea al vapor, en ensalada verde o en sopas de verduras.
Este tipo de alimentos, explicó, favorecen la sensación de saciedad y permiten reducir el consumo de otros grupos alimenticios, como los carbohidratos, que suelen asociarse con el aumento de peso cuando se consumen en exceso.
Otro punto que suele pasar desapercibido durante el invierno es la hidratación. La nutrióloga advirtió que, debido a las temperaturas más bajas, muchas personas reducen su ingesta de agua al no sentir sed.
Sin embargo, recalcó que el cuerpo requiere mantenerse hidratado durante todo el año. En ese sentido, recomendó consumir entre seis y ocho vasos de agua al día, aun cuando no exista una sensación clara de sed.
Como alternativa, señaló que la hidratación también puede obtenerse a través de los alimentos, mediante el consumo de sopas, caldos, tés u otras preparaciones líquidas, lo cual resulta útil para quienes tienen menor apetito por el agua simple durante esta época.
La actividad física es otro de los elementos que, de acuerdo con la especialista, suele disminuir en diciembre, ya sea por el frío, la falta de tiempo o el cambio en las rutinas. No obstante, subrayó la importancia de mantenerse activo, recomendando al menos 30 minutos diarios de caminata.
Añadió que, en la medida de las posibilidades, realizar ejercicio adicional, asistir a un gimnasio o practicar algún deporte puede contribuir de manera positiva al control del peso y al bienestar general.
A estas recomendaciones se suman orientaciones difundidas por la Federación Mexicana de Diabetes, que coinciden en la relevancia de mantener hábitos básicos durante la temporada decembrina.
Entre ellos, destaca la importancia de no omitir el desayuno, ya que iniciar el día con una comida balanceada ayuda a controlar el apetito y a mantener un peso adecuado. De acuerdo con este organismo, una proporción significativa de las personas que conservan un peso estable desayunan de manera habitual.
Asimismo, se enfatiza el cuidado de las porciones, sugiriendo que el plato se divida de manera que la mitad esté compuesta por verduras y frutas, mientras que la otra mitad incluya cereales y proteínas magras como pollo o pescado. Esta distribución permite un mejor balance nutricional y contribuye a evitar excesos.
En el caso de las cenas tardías, comunes en muchas familias durante estas fechas, se recomienda llegar con hambre moderada. Para ello, se sugiere consumir previamente una fruta o verdura, lo que ayuda a evitar una ingesta excesiva durante la comida principal.
Otro aspecto señalado es la importancia de “saber comer”, lo que implica priorizar alimentos saludables y aumentar el consumo de frutas y verduras, lo que de manera natural reduce la ingesta de postres, frituras y productos con alto contenido de azúcar y grasa.
También se plantea la posibilidad de modificar algunas recetas tradicionales para hacerlas más ligeras, como sustituir la crema por yogurt bajo en grasa o elegir proteínas con menor contenido graso.
Finalmente, tanto la nutrióloga como la Federación Mexicana de Diabetes coinciden en que no es recomendable privarse por completo de los alimentos que resultan más atractivos durante la temporada.
En su lugar, se sugiere incluirlos de forma ocasional y en cantidades controladas, recordando que todos los alimentos pueden formar parte de una alimentación saludable cuando se consideran la frecuencia y la porción.



























