Localdomingo, 26 de octubre de 2025
Entre cuero y desierto: la silla que identifica al ranchero sudcaliforniano
Más que un asiento, la silla de montar sudcaliforniana es herencia y tradición
Más que un asiento, la silla de montar sudcaliforniana es herencia y tradición

La Paz, Baja California Sur.- En los ranchos del sur de la entidad, las sillas de montar continúan siendo elaboradas con madera de mezquite y cuero trabajado a mano. Estas piezas reflejan técnicas heredadas desde los primeros asentamientos coloniales y se emplean en el manejo del ganado y las faenas en el desierto.
La silla de montar típica de Baja California Sur tiene su origen en los elementos utilizados por los soldados de cuera, quienes protegían presidios y misiones jesuitas. Con el tiempo, estos soldados incorporaron adaptaciones para enfrentar el monte espinoso de la región y los posibles ataques de grupos nativos.
Según Jafet Badillo, gerente de Hospitalidad y Turismo del Rancho Las Cachilas, “la silla auténtica sudcaliforniana tiene diferentes capas que fueron elementos tomados de los soldados de cuera… en ese tiempo se defendían de ataques y ahora se preparan para las faenas del desierto”. Con la aparición de los primeros ranchos privados a mediados del siglo XVIII, el ajuar vaquero californiano comenzó a consolidarse.

Entre los elementos principales del conjunto se encuentran el fuste, los cojinillos y las armas, estas últimas tiras de cuero que los soldados utilizaban para proteger sus piernas y las de sus caballos.
La silla se fabrica con cuero de res o venado, tratado con cáscara de palo blanco, lo que le proporciona color y suavidad natural. Las costuras se realizan a mano, y los herrajes son forjados por artesanos locales. Los cojinillos incluyen componentes como la caja, la galonera, el ribete y la tapa, que permiten distribuir el peso y ofrecer comodidad al jinete durante largas jornadas.
Elementos auxiliares complementan la silla y el ajuar del jinete: riata de cuero crudo, cuera, sombrero forrado de gamuza de venado, fajacuera, polainas, espuelas y cuchillo californio. Estos componentes, fabricados con técnicas artesanales, cumplen funciones de protección y utilidad durante las labores en el campo.

Las sillas de montar sudcalifornianas continúan en uso en los ranchos para el manejo del ganado y otras actividades de campo. Jafet Badillo, gerente de Hospitalidad y Turismo del Rancho Las Cachilas, explicó:
“Algunos elementos de la silla se emplean para formar un campamento temporal en el desierto, protegiendo al jinete y a su caballo de las condiciones naturales y de la fauna local. Entre estos elementos usamos una cuerda tejida con crines de caballo y mula que se coloca alrededor del campamento; de acuerdo con los rancheros, esta sirve como advertencia ante la presencia de serpientes y otros animales, ya que las fibras alertan a los animales que se aproximan”.
Además de su uso práctico, estas piezas se presentan en ferias ganaderas, museos regionales y se comercializan como productos artesanales, conservando sus características tradicionales y la estructura original del ajuar vaquero californiano. Entre los componentes destacados se encuentran: el fuste (con cabeza, campana, teja, tabla izquierda y derecha); los cojinillos (con caja, galonera y ribetes); y los elementos fijos y desmontables como la reata, el anquerón y el cincho.