En relación con el compromiso público realizado por el gobernador, Víctor Manuel Castro Cosío, sobre el pago de recetas no surtidas, el mandatario declaró:
Por otro lado, el gobernador Castro Cosío destacó los avances en infraestructura y equipamiento, señalando la inversión en el municipio de Los Cabos y las mejoras en la capital:
Respecto a la gestión administrativa, FINTRAS señaló la ausencia reiterada del coordinador estatal de IMSS-Bienestar en las mesas de negociación:
La Zofemat y Protección Civil hicieron un llamado a la ciudadanía para esté alerta ante un oleaje elevado que podría llegar a los 2 metros y medio de altura
La movilización nocturna de cuerpos de emergencia, especialmente del Departamento de Bomberos de San José del Cabo permitió ubicarlo a 150 metros de la orilla
Esta actividad se realiza durante la temporada en la que las tortugas ponen sus huevos. En ese tiempo, recorren las playas, cuidan los nidos y ayudan a que las crías lleguen al mar
Con una inversión de 5 millones de pesos, autoridades de Zofemat instalaron nuevas torres de guardavidas con videovigilancia en playas de Los Cabos, principalmente en la Bahía de Cabo San Lucas
En esta temporada aumenta el rango de kilowatt-hora que se puede consumir a menor costo, debido al aumento de temperaturas que obliga la población a usar aparatos como el aire acondicionado
El personal médico del Hospital Salvatierra reporta la falta de equipo esencial como cánulas de Yankauer, resucitadores manuales (Ambu) y cepillos quirúrgicos / Foto: Alberto Cota | El Sudcaliforniano.
La Paz, Baja California Sur.- El Gobierno del Estado de Baja California Sur asegura que los índices de abasto de medicamentos superan el 90% y ofrece cubrir de manera inmediata y directa cualquier receta no surtida. Sin embargo las representaciones sindicales del sector salud advierten sobre una crisis estructural profunda.
“He pedido a quien sea que cuando falte algún medicamento de manera inmediata de una de estas instituciones nos informen para que les podamos cubrir esos medicamentos, que a nadie le falten medicamentos. Así que le pido a la población que cualquier medicamento que no sea surtido en los hospitales, nos hagan el favor de llevar la receta a la Secretaría de Salud o aquí mismo al Palacio de Gobierno”.
Marlene Cota, enfermera y representante del sindicato Fuerza Independiente de Trabajadores de la Salud (FINTRAS) en Baja California Sur, cuestionó la viabilidad presupuestal de tal medida, utilizando ejemplos de los costos que se manejan en el tratamiento de pacientes graves. Marlene Cota argumentó que la promesa, aunque mediáticamente fuerte, ignora los costos reales de los fármacos de alta especialidad:
“Esa declaración fue muy fuerte al decir que va a atender todas las recetas que se quieran. Por ahí ayer un señor me mostró una receta de un medicamento que se llama piperacilina, que puede variar entre 600 a dos mil pesos cada ámpula. Tenía indicada tres ámpulas al día por 10 días. Si nos vamos a lo más barato son 18 mil y si nos vamos a lo más caro son más de 60 mil pesos. ¿Realmente va a sostener esta falta de insumos?”.
La preocupación del sindicato radica en que el pago de bolsillo por parte del gobierno estatal es una medida paliativa que no resuelve el problema de fondo: la ineficacia de las rutas de salud federales y la logística de distribución de insumos. Según la representante, los camiones de distribución llegan a las unidades prácticamente vacíos, lo que obliga a cuestionar cuánto tiempo podrá la administración estatal soportar cargas financieras de decenas de miles de pesos por paciente, especialmente en un sistema que atiende a una población creciente y con patologías complejas que requieren antibióticos de amplio espectro y tratamientos prolongados.
Mientras el Ejecutivo estatal ofrece cubrir el costo de recetas externas, representantes sindicales cuestionan la sostenibilidad financiera de la medida. / Foto: Alberto Cota | El Sudcaliforniano.
“El hospital Salvatierra ha pasado, el año pasado, a ser considerado como hospital de tercer nivel por las especialidades, por las atenciones; se fortaleció al número de especialistas, el número de enfermeras y lo mismo sucederá con los aparatos que se van a seguir modernizando para atender mejor a la población con este proyecto de IMSS-Bienestar”.
Sin embargo, la realidad descrita por el personal operativo en el área de quirófanos del hospital Salvatierra contradice la noción de un hospital de tercer nivel completamente funcional. FINTRAS denunció que la carencia no se limita a fármacos, sino que afecta a insumos críticos para la seguridad del paciente y del personal médico:
“No tenemos cepillos quirúrgicos, que es con el que me tengo que lavar para yo garantizar una calidad en la atención. No tenemos cánulas de Yankauer, que se requiere para aspirar los líquidos dentro de la cavidad del paciente. No contamos con un aparato que nosotros le llamamos Ambu, es un dispositivo resucitador que es muy necesario tener en las unidades”.
La gravedad de la denuncia se acentúa con la situación del autoclave, un equipo indispensable para la esterilización de instrumental quirúrgico y ropa médica. Según el testimonio de Cota, el hospital Salvatierra ha operado sin un autoclave funcional desde finales de octubre del año anterior.
Aunque se intentó subsanar la falla con un equipo más pequeño a mediados de enero, este colapsó en apenas diez días debido a la alta demanda del hospital. Esta falla obliga al personal a buscar apoyo en otras instituciones como el IMSS, el ISSSTE o unidades militares, las cuales también enfrentan sus propios retos de capacidad, poniendo en riesgo la programación de cirugías y elevando el riesgo de infecciones, una situación incompatible con la certificación de un hospital de tercer nivel.
Trabajadores de la salud denuncian que la ausencia de un autoclave funcional desde octubre de 2025. / Foto: Alberto Cota | El Sudcaliforniano.
Adicionalmente, el tema de los recursos humanos especializados es otro punto de fricción. A pesar de los anuncios gubernamentales sobre la contratación de personal, la fuga de talentos es una realidad impulsada por la falta de herramientas de trabajo:
“No tenemos un cirujano cardiopediatra y el que estaba aquí se fue. No tenía insumos para trabajar, el doctor cada que tenía una cirugía era un sufrir; iba, venía, buscaba los insumos y pocas veces se lo tenían. Entonces, realizar una o dos cirugías al año hizo que él dijera basta y optó por retirarse de la institución”.
“Tenemos una coordinación totalmente ajena, apática. Estamos hablando del coordinador que no se presenta por quinta ocasión en una mesa de trabajo que se ha reagendado precisamente justificando que no van a estar ellos presentes. Si es un coordinador ausente en sus oficinas, ¿qué está haciendo? Porque si vemos las unidades están en deterioro, vemos unidades cayéndose los techos”.
Ante la falta de diálogo constructivo y la persistencia de las carencias, el sindicato ha convocado a una nueva reunión para el 21 de febrero. No obstante, advirtieron que de no obtener soluciones concretas a la falta de insumos, la regularización de pagos y la mejora en la infraestructura, retomarán acciones de protesta contundentes, incluyendo cierres de vialidades y manifestaciones públicas, tal como ocurrió el año anterior.
La postura del gremio es que la lucha combativa es la única vía restante para garantizar tanto la seguridad de los trabajadores como el derecho a la salud de los derechohabientes, quienes actualmente dependen de que el personal de enfermería compre sus propios glucómetros y tiras reactivas para poder recibir atención básica.