Organización de los ganaderos: Actualmente, el 45% de los 8 mil productores del estado, es decir, 3600 personas que están integrados en asociaciones ganaderas, pero se busca alcanzar al 55 % restante para agilizar el acceso a los programas de apoyo.
Subsidios para la compra de forraje: Se destinaron recursos para que los ganaderos puedan adquirir alimento y enfrentar la crisis inmediata.
Establecimiento de cultivos forrajeros: Promueven la siembra de forraje tanto en ranchos como en zonas agrícolas cercanas para garantizar el abastecimiento en el futuro.
Inversión en activos productivos: Prioriza la entrega de motobombas y la implementación de obras de conservación de suelo y agua.
Creación de un fondo interinstitucional: Se coordinan esfuerzos entre dependencias federales, estatales y municipales para consolidar recursos que permitan atender la sequía de manera integral.
Reforma a la Ley Ganadera del Estado: Buscan incluir un apartado que garantice apoyos permanentes para mitigar los efectos de la sequía.
Seguro de vida ganadero: Esta medida se plantea como un respaldo social crucial para los productores, independientemente de las administraciones futuras.