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No cambian los horarios de ingreso de 8:00 a 12:00 horas y de 13:00 a 17:00 horas. Se requiere brazalete de conservación para entrar a disfrutar de la playa
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El viento de Odile provocó daños materiales a diversos comercios en La Paz y Los Cabos / Foto: Archivo / El Sudcaliforniano
La Paz, Baja California Sur.- El 15 de septiembre de 2014, el huracán Odile impactó en la península de Baja California, interrumpiendo los festejos patrios programados para esa fecha. Este fenómeno meteorológico se formó en el océano Pacífico y alcanzó la categoría 4 en la escala Saffir-Simpson antes de tocar tierra.
La trayectoria del huracán afectó principalmente a los municipios de La Paz y Los Cabos, dejando una serie de daños materiales y en la infraestructura pública y privada que tardaron varios meses en atenderse.
Odile provocó el cierre de aeropuertos, carreteras y puertos en la entidad debido a los vientos y lluvias que generaron inundaciones, derrumbes y cortes en el suministro eléctrico.
Durante la madrugada del 15 de septiembre, las autoridades emitieron alertas para la población, solicitando resguardarse en refugios temporales y evitar transitar por las vialidades. Esta medida se implementó para salvaguardar a los habitantes ante el riesgo por la caída de postes, árboles y estructuras ligeras.
En la ciudad de La Paz, se registraron afectaciones en viviendas, hospitales y edificios gubernamentales. Diversos sectores de la capital quedaron sin energía eléctrica durante varios días, lo que dificultó las labores de atención y limpieza. El malecón de la ciudad sufrió daños por el impacto de las olas, lo que obligó a cerrar esa zona al tránsito peatonal y vehicular.
El municipio de Los Cabos fue uno de los más golpeados por Odile, ya que en esa región se concentra una gran parte de la actividad turística de la entidad. Hoteles, restaurantes y comercios resultaron afectados, lo que generó pérdidas económicas para empresarios y trabajadores.
Algunas gasolineras fueron derribadas por la intensidad de los vientos. / Foto: Archivo / El Sudcaliforniano
Las vialidades principales quedaron bloqueadas por escombros y vehículos dañados, lo que retrasó el acceso de ayuda y la movilización de maquinaria para las labores de limpieza.
En el aeropuerto internacional de Los Cabos, la terminal sufrió daños en su estructura y en el equipo utilizado para las operaciones aéreas. Esto derivó en la suspensión de vuelos nacionales e internacionales por varios días, afectando a miles de turistas y residentes que intentaban salir o llegar a la entidad.
El huracán también afectó el suministro de agua potable en distintas localidades, ya que varias plantas de tratamiento y redes de distribución resultaron dañadas. La Comisión Federal de Electricidad reportó la caída de torres y líneas de transmisión, lo que ocasionó apagones prolongados en comunidades rurales y urbanas.
El huracán Odile azotó el sur de Baja California Sur con vientos de 205 km / y rachas de 240 km/h. / Foto: Archivo / El Sudcaliforniano
La Secretaría de Comunicaciones y Transportes informó que varios tramos carreteros fueron destruidos o quedaron intransitables debido a deslaves y hundimientos provocados por la lluvia. Entre los puntos más afectados se encontraron la carretera transpeninsular y accesos a poblaciones pequeñas que quedaron incomunicadas durante varios días.
Tras el paso de Odile, se implementaron operativos de emergencia para restablecer servicios básicos y brindar atención a la población afectada. Diversas dependencias federales y estatales coordinaron acciones de limpieza, reparación y entrega de apoyos.
La Secretaría de la Defensa Nacional y la Marina participaron en el resguardo de zonas dañadas y en el traslado de víveres a las comunidades más alejadas. En los meses siguientes, se llevaron a cabo trabajos de reconstrucción en viviendas, hospitales, escuelas y espacios públicos.
Los gobiernos estatal y municipal, junto con la iniciativa privada, invirtieron recursos para rehabilitar la infraestructura turística y reactivar la economía local. El sector hotelero trabajó en la reparación de instalaciones con el objetivo de restablecer la actividad turística antes de la temporada alta.
El huracán Odile dejó un saldo de pérdidas económicas y materiales que tardaron varios años en recuperarse. Las autoridades reportaron la implementación de medidas preventivas posteriores para mejorar los protocolos de protección civil, así como la creación de planes de contingencia enfocados en el reforzamiento de la infraestructura y la capacitación de la población.
Hoy, a 11 años de este suceso, la entidad recuerda el impacto de aquel fenómeno natural que marcó un precedente en materia de prevención y respuesta ante huracanes. Las acciones realizadas en ese entonces permitieron establecer nuevas estrategias para atender emergencias, con el objetivo de reducir riesgos y salvaguardar la integridad de los habitantes.