Los decesos se repiten bajo un mismo patrón: arroyos desbordados, oleaje elevado, infraestructura colapsada, cables eléctricos expuestos, y viviendas construidas en zonas de alto riesgo.
Este recuento histórico, respaldado por fuentes oficiales y testimonios de medios reconocidos, adquiere nueva urgencia ante el panorama actual: según el investigador Miguel Ángel Limas Lamadrid, la frecuencia e intensidad de estos fenómenos no hará más que aumentar.
Principales Ciclones Tropicales con Víctimas Mortales (2000–2009)
“Ente los muertos se encuentra Francisco Mendoza, delegado de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) en el estado cuando su vehículo fue arrastrado”, indicó el representante del Gobierno.
Tormenta Tropical Paul (octubre 2006): A finales de octubre de 2006, Paul pasó cerca de la costa de BCS generando oleaje extremo. tres personas murieron en los municipios norte del estado.
El soldado Jesús Eduardo Méndez murió al ser arrastrado por la corriente el vehículo, tipo Hummer, en el que viajaban militares que auxiliaban a los habitantes de Comondú Pueblo.
Huracanes Devastadores de la Década de 2010 (2014–2017)
Después de 2010, BCS enfrentó algunos de los huracanes más intensos de su historia reciente, que produjeron daños catastróficos y pérdida de vidas. Entre 2014 y 2017 destacan los siguientes fenómenos:
El gobierno estatal reconoció que la respuesta y reconstrucción tras Odile fueron un reto enorme, pues los daños superaron los 42 mil millones de pesos, y subrayó la lección de reforzar la cultura de prevención ante estos fenómenos.
Eventos Recientes (2020–2023) y Lecciones Aprendidas
En años más recientes, BCS siguió enfrentando ciclones significativos aunque con menor saldo trágico gracias a mejores preparativos. Dos eventos destacan en 2020 y 2023:
¿Por qué se sigue perdiendo vidas?
Atlas de riesgo y planeación urbana
Compromiso universitario y llamado a la ciudadanía
El cierre de su mensaje es un llamado abierto: “Como universidad, estamos siempre en la mejor disposición de dar información veraz y oportuna en pro de la sociedad sudcaliforniana y las puertas están abiertas”.
Con una nueva temporada ciclónica en puerta, las advertencias están hechas. Lo que ocurra en el futuro dependerá, en gran medida, de qué tan en serio se tomen las lecciones del pasado.
El Partido del Trabajo en Baja California Sur condicionó la unidad con Morena, Verde y Nueva Alianza a que se respeten las candidaturas que el PT defina para el proceso electoral del 2027
La seguridad en playas, caminos, carreteras federales, zonas de ecoturismo y eventos religiosos se reforzará a partir de este 30 de marzo y hasta el 5 de abril por el periodo vacacional de semana santa
Aunque en el norte del país el litro supera los 30 pesos, en Los Cabos se mantiene por debajo de ese umbral, con máximos de 29.89 pesos. Sector comercial y ciudadanía advierten efectos indirectos en productos, transporte y economía familiar
El Cerro de la Calavera, el Cerro Atravesado y la Sierra Las Cacachilas ofrecen opciones de senderismo, vistas panorámicas y contacto con la naturaleza
El mandatario expuso que los conflictos bélicos que se reportan en el mundo beneficiaron a Los Cabos, ya que turistas extranjeros cambiaron su destino en el último momento
Más de 67 mil personas habitan en zonas de alto riesgo en Baja California Sur, principalmente en cauces de arroyo y laderas inestables. / Alberto Cota
La Paz, Baja California Sur.- Entre los años 2000 y 2024, Baja California Sur ha enfrentado una serie de fenómenos meteorológicos extremos —huracanes, tormentas tropicales y ciclones— que han dejado un saldo de 39 personas fallecidas y múltiples episodios de desastre en distintas regiones del estado.
Durante la primera década del siglo XXI, BCS experimentó varios ciclones cuyos vientos, lluvias torrenciales e inundaciones ocasionaron decesos. A continuación, se enumeran los eventos registrados entre 2001 y 2009, con la cantidad de muertes por evento, sus fechas y causas asociadas:
Tormenta Tropical Juliette (septiembre 2001): Tocó tierra cerca de Cabo San Lucas y provocó lluvias récord (hasta 1,010 mm en algunas áreas) dejando a Cabo San Lucas incomunicado varios días. Juliette causó al menos 2 muertes en la península – entre ellas un surfista estadounidense ahogado en oleaje de 3 metros – principalmente por ahogamientos y crecidas de arroyos tras las lluvias torrenciales.
Huracán Ignacio (agosto 2003): Impactó la costa de BCS el 25 de agosto de 2003. Sus lluvias intensas desencadenaron inundaciones repentinas; dos rescatistas fueron arrastrados por la corriente y perdieron la vida mientras auxiliaban durante la tormenta.
Odile (2014) ha sido el huracán más destructivo en la historia moderna de BCS: causó 6 muertes y daños por más de 16 mil millones de pesos / Alberto Cota
Huracán Marty (septiembre 2003): Tocó tierra el 22 de septiembre de 2003 cerca de San José del Cabo, destruyendo unas 4,000 viviendas y causando inundaciones costeras (marejadas) severas. Cinco personas fallecieron a causa de Marty, la mayoría debido a ahogamientos por inundaciones costeras y crecidas de arroyos, que afectaron a más de 6,000 habitantes en BCS.
Un portavoz del Gobierno de Baja California Sur explicó a EFE que en ese estado del Pacífico mexicano fallecieron cuatro personas después de que tres vehículos fueran arrastrados por la crecida de un río, mientras que la quinta víctima mortal murió tras el derrumbe del techo de su vivienda.
Huracán John (septiembre 2006): Este ciclón de categoría 2 impactó BCS el 2 de septiembre de 2006, con vientos de hasta ~150 km/h. Provocó daños graves por viento y lluvia en toda la península. John causó la muerte de 2 personas en el estado; Las autoridades municipales de Los Cabos, en el estado de Baja California Sur, confirmaron la muerte de dos personas y la desaparición de una tercera, cuyo vehículo fue arrastrado por la corriente de un arroyo en la comunidad de El Coro.
El director de Seguridad Pública de Los Cabos, Joel Cota, habló de dos personas fallecidas sin especificar las circunstancias de su muerte, mientras que explicó que el desaparecido viajaba acompañado de otra persona, que pudo ser rescatada, cuando a su automóvil se lo llevó la corriente.
Entre 2000 y 2024, al menos 39 personas murieron en BCS por huracanes y tormentas, la mayoría por ahogamientos y descargas eléctricas / Alberto Cota
Huracán Henriette (septiembre 2007): Este huracán categoría 1 tocó tierra cerca de Cabo San Lucas el 5 de septiembre de 2007. Una turista extranjera muerta y cerca de 21 mil personas que se quedaron sin el servicio de energía eléctrica, ocasionó el paso del huracán Henriette, con categoría I, en Los Cabos, Baja California Sur En tanto, autoridades de Protección Civil pusieron a salvo a más de cuatro mil familias de las zonas de alto riesgo.
El presidente del Consejo Municipal de Protección Civil y alcalde, Luis Armando Díaz, informó que las familias desalojadas de esos puntos, con el apoyo de personal militar, fueron conducidas desde esta tarde a los albergues. El ojo del huracán tocó tierra en la punta sur de Baja California, al noreste de San José del Cabo, a las 15:30 horas, con fuertes vientos y lluvias, según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN).
Tormenta Tropical Julio (agosto 2008): Julio impactó BCS el 25 de agosto de 2008, ocasionando inundaciones locales. Una persona murió debido a las inundaciones súbitas provocadas por esta tormenta (se reportó un arrastre fatal en un arroyo).
Huracán Jimena (septiembre 2009): Jimena tocó tierra el 2 de septiembre de 2009 en la costa del Pacífico de BCS como huracán intenso. Aunque se evacuaron preventivamente miles de personas, Jimena causó inundaciones generalizadas y una muerte registrada en el estado.
El delegado de Mulegé, Ángel Ramírez Carrillo, confirmó el fallecimiento de una persona que permaneció en su vivienda cuando se realizó una evacuación a consecuencia de los efectos del huracán “Jimena”, degradado a tormenta tropical. Adelantó que un hombre de la tercera edad de apellido Cuesta se negó a salir de su domicilio cuando se le solicitó, por lo que al parecer murió por ahogamiento ante los altos niveles de agua que rebasaron el metro y medio.
La empresa Telmex informó que tienen más de 10 mil líneas interrumpidas en el norte del estado y la Comisión Federal de Electricidad (CFE) maneja que la red de transmisión está siendo atendida, ya que en Comondú, Loreto y Mulegé los casi 27 mil usuarios están sin energía eléctrica.
El Atlas Estatal de Riesgo fue entregado en mayo de 2024; Loreto, Comondú y Mulegé aún carecen de atlas municipales / Alberto Cota
Huracán Rick (octubre 2009): Aunque el centro de Rick no impactó directamente BCS, generó fuertes marejadas los días 18-19 de octubre de 2009. Dos personas perdieron la vida; Una persona murió en Nácori Chico, Sonora, y otra en Los Cabos, Baja California Sur, a causa de Rick, séptimo huracán de la temporada en el océano Pacífico, que anoche se debilitó a la categoría uno en la escala Saffir-Simpson y luego a tormenta tropical
Miguel Barraza Tapia, de 38 años y originario de Sinaloa, perdió la vida en Baja California Sur cuando estaba con su familia en un área rocosa de San José del Cabo y una ola los derribó. Una lancha salió al rescate, pero no pudo salvar a Barraza con vida. Tras el incidente las playas de Los Cabos fueron evacuadas por militares, policías y personal de protección civil, reportaron agencias.
El viernes 16 Rick pasó de tormenta tropical a huracán de categoría 1 y rápidamente a la 2, para alcanzar la 5 el sábado, con vientos hasta de 315 kilómetros por hora. El domingo comenzó a debilitarse y aunque pasó a la categoría 4, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) de México y el Centro Nacional de Huracanes (CNH) de Estados Unidos lo mantuvieron en el rango de extremadamente peligroso.
Huracán Odile (septiembre 2014): Es considerado el ciclón tropical más intenso que ha tocado tierra en BCS en la era moderna. Odile golpeó Los Cabos la noche del 14–15 de septiembre de 2014 como huracán categoría 3, devastando infraestructura turística y urbana.
Prácticamente todo el estado quedó sin electricidad ni agua por días, más de 10,000 casas resultaron dañadas y hubo que evacuar a 38,000 turistas atrapados. Odile cobró la vida de 6 personas en Baja California Sur. Entre los fallecidos se contaron dos directivos coreanos de una mina, dos turistas británicos (uno de ellos buzo cuyo cuerpo fue hallado en la bahía de La Paz) y dos residentes – en su mayoría víctimas de ahogamiento o accidentes causados por la tormenta. Odile dejó además daños económicos directos por más de 16,600 millones de pesos (unos 1,220 millones de dólares).
Huracán Newton (septiembre 2016): Impactó Los Cabos el 6 de septiembre de 2016 como huracán categoría 1, atravesando luego el estado hacia el Golfo de California. Newton trajo vientos de 150 km/h y lluvias muy fuertes, causando cortes de luz al ~95% de la población sudcaliforniana.
Hubo inundaciones en Los Cabos, Loreto, Comondú y La Paz, y se reportaron actos de rapiña en medio de la emergencia. El huracán provocó la muerte de 4 personas en BCS. Entre ellas estuvieron dos pescadores cuyos cuerpos aparecieron cerca de Cabo Pulmo tras el naufragio de su embarcación durante la tormenta, y se presume que los otros dos fallecidos fueron tripulantes desaparecidos en el mismo incidente (todos víctimas del oleaje violento y vientos de Newton).
Tormenta Tropical Lidia (agosto-septiembre 2017): Lidia azotó Baja California Sur a inicios de septiembre de 2017 con lluvias torrenciales acumulando hasta 500 mm en algunas zonas. Provocó inundaciones severas especialmente en Los Cabos – este ciclón ha sido el más dañino en la historia reciente del estado en términos de lluvia caída.
Al menos 7 personas murieron en BCS por Lidia. Muchas de las víctimas fueron electrocutadas o arrastradas por corrientes al intentar cruzar arroyos crecidos. El coordinador nacional de Protección Civil Luis Felipe Puente informó oficialmente de víctimas que murieron al intentar cruzar un vado inundado
El Atlas Estatal de Riesgo fue entregado en mayo de 2024; Loreto, Comondú y Mulegé aún carecen de atlas municipales / Alberto Cota
Entre los fallecidos hubo dos niños; por ejemplo, un menor y dos adultos murieron al ser arrastrados por un río desbordado en San José del Cabo, y una mujer se ahogó al ser arrastrada en una calle inundada. Lidia también dejó a más de 3,000 personas en albergues y grandes destrozos en viviendas y vías de comunicación en Los Cabos.
Durante esta segunda mitad de la década de 2010, las autoridades locales, apoyadas por Protección Civil Nacional, la Marina y el Ejército, desplegaron operativos masivos de auxilio. La coordinación interinstitucional permitió rescatar a cientos de personas de zonas inundadas y evacuar turistas.
Huracán Genevieve (agosto 2020): Este huracán rozó la costa pacífico-sur de Baja California Sur a finales de agosto de 2020, llegando a categoría 4 en el mar antes de debilitarse cerca de Los Cabos. Aun degradado, Genevieve generó oleaje elevado y lluvias intensas en Los Cabos, La Paz, Loreto y localidades vecinas. Genevievedejó 2 personas muertas en Los Cabos. Según informó la Coordinación Nacional de Protección Civil, las víctimas fueron una turista que se metió al mar pese al fuerte oleaje y un guardavidas que intentó rescatarla, ambos falleciendo ahogados en la playa.
Huracán/Tormenta Tropical Norma (octubre 2023): Norma impactó la península en octubre de 2023, primero como huracán categoría 2 en las inmediaciones de Cabo San Lucas y luego degradada a tormenta tropical mientras avanzaba sobre BCS. Sus lluvias torrenciales causaron inundaciones en La Paz, Los Cabos y Mulegé, dejando más de mil personas en refugios temporales.
En Baja California Sur, Normaprovocó la muerte de 1 persona: un adolescente de 15 años que murió electrocutado en Los Cabos debido a cables eléctricos caídos en una zona inundada. Protección Civil estatal confirmó este deceso, ocurrido cuando el joven caminaba por aguas crecidas en una colonia vulnerable. Además, Norma causó daños materiales en cientos de viviendas, principalmente en asentamientos cercanos a arroyos.
Aunque otros ciclones recientes (e.g. Kay en 2022, Hilary en 2023) afectaron BCS con lluvias y vientos, estos no cobraron vidas en el estado gracias a evacuaciones oportunas y a que sus trayectorias no impactaron directamente zonas pobladas de Baja California Sur.
“En Los Cabos, el riesgo está en los asentamientos irregulares, porque muchos de ellos sí están en el arroyo, y con un evento inclusive no tan imponente pudiera ocurrir una situación grave”, comenta Miguel Ángel Limas Lamadrid, jefe del Departamento Académico de Ingeniería en Pesquería de la Universidad Autónoma de Baja California Sur.
El problema, dice, no es nuevo, pero sí creciente: “Se va a intensificar la actividad ciclónica en esta región del mundo. Tanto en frecuencia como en intensidad… en el futuro mediano pudieran esperarse más ciclones tropicales de categoría 2 para arriba”.
A la par de estos eventos meteorológicos, Baja California Sur ha experimentado un rápido crecimiento poblacional y urbano en las últimas dos décadas. La población del estado prácticamente se duplicó entre 2000 y 2020 (alcanzando 798 mil habitantes según el censo de 2020 del INEGI).
La expansión urbana hacia zonas inundables no sólo ha persistido, sino que ha crecido de manera alarmante. Actualmente, 67 mil 500 personas viven en áreas de alto riesgo en Baja California Sur, según datos presentados el 15 de mayo en la instalación del Consejo Estatal de Protección Civil.
/ Infografía: Alejandro Gómez / OEM
Los Cabos encabeza la lista como el municipio más vulnerable, consecuencia directa del crecimiento urbano desordenado que ha invadido cauces de arroyo y zonas bajas sin evaluación técnica previa. San José del Cabo concentra algunos de los puntos más críticos, como los arroyos El Saltito, El Zacatal y El Cajón, donde autoridades municipales ya trabajan en medidas de desalojo preventivo para familias asentadas en estas zonas antes de que inicie la temporada de lluvias.
“Miles de personas están asentadas en zonas de alto riesgo, principalmente en los cauces de arroyo. Preocupa una situación que detectamos hace unas semanas en San José del Cabo. Estamos trabajando para que esas familias se retiren antes de que ocurra una tragedia”, advirtió Samuel Lozano, director de Protección Civil de Los Cabos.
El subsecretario estatal del ramo, Héctor Amparano, confirmó que la cifra actual de habitantes en zonas de peligro supera los 67 mil en todo el estado. Ante ese escenario, el gobernador Víctor Castro Cosío ordenó la actualización urgente de los atlas de riesgo y el reforzamiento del sistema de alerta temprana, al recordar que Baja California Sur es la entidad con más impactos de huracanes en México, concentrando el 13.8% del total nacional. Las proyecciones para 2025 prevén entre 16 y 20 sistemas tropicales en el Pacífico mexicano, con hasta seis huracanes de categoría mayor.
A la par de estos anuncios, se acordó organizar un simulacro estatal de huracán para finales de junio, con el objetivo de probar la capacidad de respuesta en escuelas, albergues y comunidades vulnerables. La Secretaría de Educación Pública informó que de las 144 escuelas designadas como refugios temporales, 11 no son aptas, 10 requieren mejoras y solo 119 están en condiciones óptimas. Su capacidad conjunta es para 15 mil 800 personas, muy por debajo del total de población en riesgo.
En municipios como La Paz, Loreto, Comondú y Mulegé ya comenzaron labores de limpieza y reconocimiento en canales, arroyos y tramos carreteros propensos a quedar aislados por las lluvias. Se identificaron 17 zonas críticas desde Guerrero Negro hasta Ciudad Insurgentes, y puntos de riesgo vial como el tramo entre Palo Verde y San Luquitas o la curva de San Luciano. Mientras tanto, la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes mantiene desplegado un operativo con más de 60 unidades de maquinaria pesada en el estado para atender emergencias por inundaciones.
Durante la misma sesión del consejo, también se advirtió que construir en zonas de riesgo sin estudios técnicos será considerado un delito grave, de acuerdo con el artículo 84 de la Ley General de Protección Civil. “No basta con atender los desastres, hay que prevenirlos. Cada peso en prevención ahorra diez en reconstrucción”, subrayó el diputado Erick Iván Agúndez, al declarar la sesión permanente hasta el final de la temporada ciclónica, el próximo 30 de noviembre
El nuevo Atlas de Riesgo estatal —el primero formalmente elaborado para BCS— se entregó en mayo de 2024, y aunque representa un avance, su cobertura aún es incompleta. “El Atlas lo entregamos en mayo del año pasado… Es el primer Atlas estatal como tal que tiene el Estado”, subraya Limas. De acuerdo con el investigador, municipios como Comondú, Loreto y Mulegé siguen sin atlas municipales, y eso limita la capacidad de planificación a nivel local“.
El Atlas de Riesgo… son herramientas geoestadísticas que permiten visualizar aquellas zonas que tienen una alta peligrosidad o un alto riesgo”, explica. “Es muy importante… porque permite visualizar en dónde se están acumulando las problemáticas”.
Para el académico, estos instrumentos no sólo deben usarse en los despachos: deben incorporarse a las decisiones de desarrollo urbano, obras públicas, y programas de reubicación. Las imágenes satelitales, mapas digitales y modelos de predicción permiten ya anticipar los puntos más vulnerables antes de que se construya ahí una casa, una escuela o una carretera.
La UABCS, dice Limas, ha sido parte activa de estos procesos. “Incluimos el geovisualizador… demuestra cómo la universidad tiene este compromiso de apoyar a la sociedad y también de apoyar a los gobiernos a… tener una sociedad más resiliente”. A través de sus brigadas, estudios técnicos y desarrollo de herramientas digitales, la universidad busca contribuir con información clara para que tanto autoridades como población tomen mejores decisiones.
Los nombres de Juliette, Marty, Odile, Lidia o Genevieve ya están grabados en la memoria colectiva de Baja California Sur. Las 39 personas que perdieron la vida en estas dos décadas lo hicieron no solo por la fuerza del agua o el viento, sino también por la falta de preparación, la ocupación de zonas de riesgo y la inercia institucional ante el crecimiento urbano desordenado.