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Derrumbes y deslaves forman parte del catálogo de riesgos contemplados por los atlas de riesgo. / Foto: Cortesía / Bomberos de Cabo San Lucas
La Paz, Baja California Sur.- Hace un año, alrededor de seis mil familias vivían en zonas de riesgo en Los Cabos, pero esas cifras son dinámicas debido al crecimiento de las ciudades de ese municipio.
Este dato, así como otros, forman parte del atlas de riesgo del estado de Baja California Sur, un instrumento que debería ser considerado por los planes de desarrollo urbano de todos los municipios del estado y debe ser actualizado al menos cada dos años, expresó el profesor e investigador de la Universidad Autónoma de Baja California Sur, Miguel Angel Imaz Lamadrid.
En entrevista, explicó que el actual atlas de riesgo del estado quedó listo en 2024, pero tiene que ser actualizado con cierta frecuencia, porque la urbanización en ciudades como La Paz y Cabo San Lucas tiene un crecimiento acelerado.
“Aquí el tema es que la urbanización está creciendo muy rápido, particularmente en ciertas zonas de La Paz como Chametla y El Centenario, pero también en la salida al sur, donde se están desarrollando un montón de colonias. Y en Cabo ni se diga, es un crecimiento brutal, una expansión urbana regular e irregular que crece muy rápido”.
La UABCS elaboró el primer atlas de riesgo estatal de BCS. En la gráfica un equipo de la Universidad trabaja en campo. / Foto: Cortesía / Miguel Imaz
El investigador mencionó que ante este escenario tiene que haber organización y financiamiento programado para que el atlas se vaya actualizando idealmente cada año, pero si no se puede, que sea cada dos años, para que no quede desfasado de la realidad.
Explicó que cuando se elaboró el atlas de riesgo se catalogaron todas las zonas de riesgo de acuerdo a las circunstancias de ese momento, pero desconoce si eso ha sido útil en la planeación de las ciudades por parte de las autoridades.
“A nosotros no nos compete revisar si las autoridades están utilizando el atlas para la planeación, pero idealmente así tendría que ser. Yo pensaría que si se va a actualizar un Plan de Desarrollo Urbano tendría que considerar el atlas de riesgo”.
Puntualizó que la planeación debe ser muy bien pensada para evitar situaciones como las del arroyo Los Bledales, que se cubrió de cemento, por lo que cualquier agua de lluvia corre muy rápido y no hay infiltración en la zona.
Desde su punto de vista, la urbanización debe contemplar zonas de tierra que permitan la infiltración del agua o hacer una canalización, como la de la colonia 8 de Octubre, tomando en cuenta el atlas de riesgo.
Apuntó que cada municipio debe tener un atlas de riesgo y el estado uno general, y lo ideal sería que una sola institución fuera responsable de su elaboración, para unificar criterios, pues cuando se hacen por distintas instituciones, los criterios pueden variar.
Miguel Angel Imaz externó que si una persona quiere saber si su colonia o vivienda está en una zona de riesgo, puede consultar el atlas en línea, donde se precisan las zonas inundables y áreas vulnerables por posibles deslaves y derrumbes, como los ocurridos recientemente en Los Cabos.
En esa área, lo recomendable es que cuando haya otro ciclón tropical, los habitantes de las casas ubicadas en esas laderas o en el borde de los arroyos deben evacuar, hasta que se construyan obras de protección.