La Casa del Estudiante Sudcaliforniano en CDMX: más que un lugar para dormir
Jóvenes relatan cómo este espacio hace viable su trayectoria universitaria
Alan Flores
No se trata de una residencia universitaria convencional, ya que en palabras de quienes la habitan, les permite permanecer en la capital del país sin que el costo de hacerlo vuelva inviable la trayectoria escolar.
Un espacio compartido y autogestivo
La vida en la Casa se rige por acuerdos internos y por un esquema de autogestión, en el que los propios residentes asumen responsabilidades administrativas y operativas.
Alberto García, consejero estudiantil de la Asociación de Estudiantes Sudcalifornianos en México (AESM), explica que esa lógica no es nueva, pero sí constante: la Casa se sostiene a partir de la participación de quienes la habitan.
Reglas, comisiones y control interno de los recursos
La organización interna se distribuye en comisiones, entre ellas la de finanzas, encargada de supervisar el uso de los recursos y verificar gastos mediante comprobantes.
“Se deposita el dinero a una persona encargada y otra se encarga de revisar facturas, tickets y notas”, detalla Brenda López, integrante de dicha comisión, al describir el mecanismo de control interno.
“Ese dinero se usa básicamente para las comidas, mantenimiento y pagos necesarios de la Casa”, se señala al explicar cómo se prioriza el gasto.
La incertidumbre tras propuesta de desaparecer el Patronato
“Al principio sí hubo una incertidumbre bastante fuerte”, reconoce Alberto.
De acuerdo con lo relatado, entablaron comunicación con la directora del Patronato del Estudiante Sudcaliforniano, Josefina Cota Cota, y con el administrador Raúl Rico, con el objetivo de conocer el alcance de la propuesta y el escenario para la Casa.
Autogestión, el punto central para los estudiantes
Desde la percepción estudiantil, la preocupación central no es la figura jurídica, sino que se preserve el esquema de autogestión que ha permitido la operación cotidiana del espacio.
Ángel Gaxiola, también consejero estudiantil, señala que los residentes optaron por revisar el documento legislativo y dar seguimiento al proceso.
“Nos enteramos por las notas [periodísticas], algunas amarillistas diciendo que se iba a cerrar la Casa… y empezamos a revisar el proyecto”, comenta, al explicar que buscaron identificar qué implicaciones reales tendría el cambio.
Rezagos estructurales y mantenimiento constante
Un soporte cotidiano para estudiantes sudcalifornianos
“Lo importante es que se respete la autonomía y la forma en que se ha organizado la Casa”, resume uno de los integrantes del consejo estudiantil al referirse al momento actual.





























