La sal a la mesa y la huelga en promesa
ESSA aseguró su producción y ventas para 2025, pero enfrenta tensiones laborales por pago de horas extra y dirección administrativa
Alan Flores
Su director general, Moisés Poblanno Silva, aseguró que así “queda atrás la crisis de comercialización tras la salida de Mitsubishi”, tras la nacionalización de la empresa decretada por el expresidente Andrés Manuel López Obrador hace un año.
El funcionario destacó que, al asumir el cargo en octubre de 2024, la empresa arrastraba un rezago de tres millones de toneladas sin colocar. Hoy, sostiene, todos los embarques están comprometidos.
Empresa y sindicato evitan huelga
“La empresa implementó de manera unilateral medidas que afectan derechos laborales, como el pago de horas extra, violando acuerdos históricos”, afirmó el dirigente sindical para El Sudcaliforniano.
Según Poblanno, algunos trabajadores llegaban a percibir hasta 30 mil pesos semanales solo en horas extra, bajo un esquema que permitía pagar ocho horas sin verificar su cumplimiento real.
“No se trata de eliminar este beneficio, sino de reordenarlo conforme al trabajo efectivamente realizado”, indicó.
Parte de los ingresos se invertirán para infraestructura en Isla de Cedros en 2025, con enfoque en energías renovables.
El conflicto laboral se pausó la madrugada del 21 de marzo, con la firma de un convenio ante el Tribunal Laboral Federal en Ciudad de México.
“Este acuerdo subsana la violación al contrato colectivo, pero el estallamiento de huelga se prorrogó hasta el 24 de mayo para realizar una consulta interna por una modificación de forma a las cláusulas”, explicó Pérez Murrieta.
Pausa de sal de mesa
Respecto a la planta de sal de mesa, ESSA confirmó una pausa temporal en sus ventas para reconfigurar la cartera de clientes y reajustar precios a partir del 31 de marzo.
“La operación no se suspende, ni se afecta a los trabajadores. Es una estrategia para mejorar eficiencia y utilidad”, dijo Poblanno.
Produce alrededor de 100 mil toneladas anuales y representa menos del 10% del volumen total de ESSA. Aunque mantiene a más de 85 familias y fue concebida como un proyecto de exportación con valor agregado.
¿Cuántos trabajan en ESSA?
ESSA tiene 740 trabajadores de planta sindicalizados y supera los mil 100 empleados considerando personal administrativo. También 400 trabajadores eventuales, que han visto reducidas su contrataciones.
“Hace siete años dábamos hasta 700 contratos al año. En lo que va de 2025 solo se ha otorgado uno en Guerrero Negro”, alertó el secretario general.
La empresa, por décadas modelo internacional en la producción y exportación de sal, se mantiene como motor económico de Guerrero Negro.
“Si ESSA se cae se va el IMSS, se cierra el comercio, se va la vida del pueblo. Por eso, seguiremos actuando con responsabilidad y defendiendo a esta empresa que es de los sudcalifornianos y de México”, remató Pérez Murrieta.
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El sindicato cuestiona el rumbo de Moisés Poblanno como director y no descartan exigir su destitución de no mejorar las condiciones laborales.
ESSA proyecta ingresar 220 millones de dólares, equivalentes a más de cuatro mil 4579 millones de pesos. El desafío es que estos recursos no solo salven a la empresa de sus rezagos, sino que aseguren su futuro como patrimonio sudcaliforniano.




























